El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a ser eje de las polémicas por una frase homofóbica que realizó este martes en referencia a la pandemia de coronavirus que azota al mundo. "Ahora todo es pandemia, lamento decirlo pero todos vamos a morir algún día, no se puede huir de la realidad, hay que dejar de ser un país de maricas", afirmó.

Durante el acto oficial en Brasilia, el mandatario criticó a las autoridades que impulsan el aislamiento social para impedir el contagio de COVID-19. "Ahora comienzan a asustar al pueblo brasileño con una segunda onda. Hay que enfrentar la situación mierda, así es la vida, a mí no me dejaron trabajar, imagínense si en mi lugar estuviera el gobernador de San Pablo (Joao Doria), este país sería una desgracia", dijo.

Brazilian President Jair Bolsonaro gestures during the launch of a program for the resumption of tourism, a sector severely affected by the new coronavirus outbreak, at Planalto Palace in Brasilia, on November 10, 2020. - Brazil's decision to halt trials of a Chinese-developed Covid-19 vaccine triggered a politically charged row Tuesday as a top health official expressed "indignation" and far-right President Jair Bolsonaro claimed the ruling as a personal victory. (Photo by EVARISTO SA / AFP)

Cabe recordar que Bolsonaro mantiene una suerte de "guerra de la vacuna" con Joao Doria. El mandatario se opone a la vacunación obligatoria y es un crítico de la vacuna Coronavac, que es testeada en San Pablo en el marco de un acuerdo firmado por Doria y el laboratorio chino Sinovac.

En este sentido, el presidente celebró la determinación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria que el pasado lunes suspendió los test en San Pablo debido a la muerte de un voluntario. No obstante, según la prensa el voluntario no habría muerto por aplicarse la vacuna sino que se suicidó.

Fuertes declaraciones

Tras las últimas declaraciones, Jair Bolsonaro recibió críticas, entre las que se destacan las del exlegislador brasileño Jean Wyllys, quien renunció el año pasado a su cargo en el Congreso y abandonó el país por temor a las continuas amenazas de muerte que recibía.

"Quiero recordar que sí, Brasil también es un país de "mariquitas", como yo; también construido por "mariquitas" como yo; ¡y casi todos los "mariquitas" somos mucho más valientes que el Presidente (Bolsonaro) porque llegamos aquí por nuestra valiente lucha contra la homofobia!", escribió Wyllys en su cuenta de Twitter.

En este marco, recordó: "Yo salí de Brasil cuando bandas organizadas de bandidos de apoyo y votantes de la extrema derecha a la que pertenece el Presidente de la República nos amenazaron a mí y a mi familia".