Alcanzó niveles de 2005, al igual que la desocupación. El ingreso promedio per cápita de la población fue de apenas $16.174.


La desigualdad de ingresos entre el sector socioeconómico más rico y el más pobre en la Argentina se disparó a 25 veces promedio en medio de la pandemia de Covid-19, alcanzando el nivel más elevado en los últimos quince años.

El incremento en la desigualdad en el segundo trimestre de 2020 quedó plasmado en la publicación que hizo el Indec este jueves, con la suba del Coeficiente de Gini, una medida ideada por el estadístico italiano Corrado Gini.

Este coeficiente es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Cuanto más alto el indicador, más desigualdad en la población.

Ese indicador del ingreso per cápita familiar de las personas para los 31 aglomerados urbanos de la Argentina saltó del 0,434 en el segundo trimestre de 2019 al 0,451 puntos en el mismo período de este año.

Ese nivel es el mismo que el alcanzado en el tercer trimestre de 2016, tras la desregulación financiera que le imprimió al país la administración de Mauricio Macri. Ahora, en la gestión de Alberto Fernández, se empata el marcador en el contexto de la cuarentena establecida para intentar morigerar el impacto sanitario de la pandemia.

El Coeficiente de Gini se ubicó también en un nivel que no superaba desde el tercer trimestre de 2005, cuando tocó los 0,461. A ese valor llegó después de haber venido disminuyendo desde el 2003. Y desde entonces comenzó una nueva desescalada llegando al nivel más bajo, y por ende el de mayor “igualdad”, en el primer trimestre de 2015, con un 0,364.

Números demoledores

De las 28.604.720 personas que viven en los 31 aglomerados urbanos estudiados por la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, el 60% vivió con menos de 27.000 pesos por mes en el segundo trimestre del año.

Ese conjunto de personas se quedó con el 30,4% de los ingresos totales. El 69,6% de los ingresos fue a parar al 40% restante de la población.

La semana que viene, el Indec dará a conocer el informe sobre la incidencia de la pobreza y de la indigencia en el primer semestre de 2020. Todos los indicadores socioeconómicos que se conocieron ya dan cuenta que la pobreza se disparó.

El Indec señaló este jueves que la suma total de ingresos de la población creció 21,9% en relación con igual trimestre de 2019. En el mismo periodo anual, la inflación acumulada había sido del 42,8%. Esto da cuenta de un desplome real en los ingresos.

Los ingresos laborales crecieron 15% en el segundo trimestre y los no laborales, 41%. Esa diferencia responde a la acción el Estado, que salió a apoyar a diverso sectores con subsidios económicos.

El ingreso promedio per cápita del total de la población, que corresponde a 28.604.720 personas, alcanzó los $16.174.


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