Según publicó el Indec, antes de la pandemia, los indicadores mantenían la tendencia de desmejora que se inició en 2018.


El Producto Bruto de la Argentina (PBI) se derrumbó 5,4% en el primer trimestre del año y retrocedió así a niveles de 2009, mientras que la desocupación subió al 10,4% de la población económicamente activa, antes del impacto de lleno de la pandemia, informó el Indec.

Antes de la llegada del Covid-19 a la Argentina, ya todos los indicadores socioeconómicos venían desmejorando. Incluso, estaba en aumento la tasa de trabajadores que estando empleados estaban buscando un trabajo adicional o mejor porque no llegaban a fin de mes.

Según el Indec, estas caídas se dieron en un marco de restricciones globales a la circulación de las personas con el objetivo de mitigar la pandemia de la Covid-19 que afectaron a un conjunto significativo de actividades económicas en todos los países.

Pero en concreto, en la Argentina hubo cuarentena estricta y obligatoria sólo en doce días de marzo. El mes en el que más fuerte se sintió el aislamiento fue en abril, dado que en mayo comenzaron las flexibilizaciones.

La caída de económica

En el primer trimestre, PBI se contrajo 4,8% en términos desestacionalizados respecto del último trimestre de 2019. En la comparación frente a igual período del año pasado, el PBI cayó 5,4%.

Según el organismo estadístico, incidieron negativamente el sector Industria manufacturera (-0,97 punto porcentual); comercio mayorista, minorista y reparaciones (-0,79 pp) y construcción (-0,68 p.p.).

En el análisis respecto a la demanda se observaron reducciones en todos los componentes: el consumo privado se hundió 6,6% anual; el consumo público bajó 0,7%; la formación bruta de capital fijo se desplomó 18,3% y las exportaciones se redujeron en un 4,7%.

Mercado de trabajo

La tasa de desocupación se ubicó en el 10,4%, un 0,3 punto porcentual por encima de un año atrás.

La cantidad de personas que tienen un empleo pero están buscando otro para elevar sus ingresos pasó del 17,5% en el primer trimestre del año pasado al 17,9%.

La población económicamente activa (PEA) está compuesta por los ocupados y los desocupados. Este último grupo presiona activamente sobre el mercado laboral en búsqueda de una ocupación.

De la comparación anual surge que las tasas de actividad y empleo sostuvieron relativa estabilidad (con un incremento de 0,1 pp y un descenso de 0,1 pp, respectivamente), en tanto que la tasa de desocupación aumentó en 0,3 pp.

Al sumar todos los grupos de la población económicamente activa que generan presión sobre el mercado de trabajo (desocupados abiertos + ocupados demandantes + ocupados no demandantes disponibles) se verifica que dicha presión pasó del 33,9% al 34,9%, lo que implica un aumento de 1,0 pp.

Este ascenso está motorizado, principalmente, por el crecimiento de los ocupados demandantes de empleo, que pasaron de un 17,5% en el primer trimestre de 2019 a un 17,9% en el primer trimestre de 2020, explicó el Indec.

Al efectuar una comparación interanual de las principales tasas por grupos de sexo y edad para la población específica de 14 años y más, se destacó la caída de la tasa de actividad en los varones de 14 a 29 años (pasó de 56,4% a 54,4%).

Con relación a la tasa de empleo, se observó una caída interanual en los varones (1,4 pp), entre quienes destacan los varones jóvenes de 14 a 29 años de edad, para los que la tasa pasa del 46% al 44,3%, con una reducción de 1,7 punto.

Poco menor es la caída de la tasa para los varones en el grupo etario de 30 a 64 años: 1,2 punto (85,8% a 84,6%).

Al analizar la composición interna de la tasa de empleo por sexo y edad, se observa que el crecimiento del grupo de mujeres en edades centrales representa 0,3 punto porcentual. En tanto el valor de la tasa para los varones del mismo tramo etario (30 a 64 años) disminuye en igual magnitud (0,3 pp).


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