La iniciativa establece una contribución del 2,5%, obligatoria para los sujetos cuyos bienes sean de 200 millones de pesos o más. No quieren que vaya a la AFIP.


Senadores del bloque PRO y de otros partidos provinciales, como el Frente Cívico, en representación del cordobés Ernesto Martínez, firmaron un proyecto de ley parecido al del diputado oficialista Carlos Heller, porque está orientado a que los millonarios contribuyan con una porción de sus fortunas a suavizar los efectos de la crisis económica que ya está en curso debido al aislamiento contra la pandemia de coronavirus. La diferencia es que la iniciativa opositora no quiere que esos dineros vayan a la AFIP sino directamente al sector privado, con inversiones específicas.

“La inversión por parte de los titulares de los grandes patrimonios en destinos determinados permitirá que esos fondos sigan acrecentándose ya que generarán rentabilidad social, pues esos proyectos promueven demanda de mano de obra, lo que redunda en más empleo, que amplía la cantidad de aportes vía impuestos que va a recibir el Estado Argentino”, dice la iniciativa en sus fundamentos.

En el articulado, se establece “con carácter de emergencia y por única vez una contribución sobre la capacidad de inversión” de los ricos, que será determinada en función de “la base de los bienes existentes al 30 de junio de 2020, situados en el país y en el exterior”.

La contribución será obligatoria para los sujetos cuyos bienes sean de 200 millones de pesos o más. A su vez, será del 2,5 por ciento “sobre el valor total de los bienes”.

Heller y otros diputados del Frente de Todos, al parecer con el apoyo del presidente Alberto Fernández, proponen la creación de un impuesto sobre las grandes fortunas con un piso de 100 millones de pesos y una alícuota del 2 por ciento, que será recaudado por la AFIP, sin fines específicos. “Si tenés $100 millones y aportás $2 millones, no vas a ser menos rico”, argumentó Heller.

Destinos

La iniciativa opositora, en cambio, propone que los contribuyentes elijan un destino específico para la contribución que les corresponda realizar, según el piso de 200 millones de pesos y la alícuota del 2,5 por ciento.

La propuesta, a la que tuvo acceso Vía País, determina “el contribuyente podrá optar por cumplir la obligación determinada” destinando un importe equivalente “a inversiones que deberá realizar íntegramente en el plazo máximo de un año a partir de la fecha en que hubiere ejercido la opción”.

Los rubros son “construcción, mejora o adquisición de bienes inmuebles”; “adquisición de automotores nuevos”; “adquisición de bienes de uso”; “adquisición de obligaciones negociables”; “suscripción de títulos de deuda o certificados de participación emitidos por fideicomisos financieros constituidos en el país”, y “aporte a sociedades situadas en el país en las que el contribuyente posea participación al momento del aporte o con motivo de él (la sociedad receptora del aporte deberá otorgarle alguno de los destinos mencionados precedentemente en el plazo indicado para su concreción”.

El importe de la inversión no será computado en la base imponible del impuesto sobre los Bienes Personales por un período fiscal.

La iniciativa también elimina de la ley del impuesto a las Ganancias el límite dispuesto para la deducción de donaciones, cuando estas tengan como destino la Cruz Roja, hospitales públicos y comedores escolares.

Si no cumple, paga el doble

La iniciativa, cuyo autor es el senador sanjuanino Roberto Basualdo, del bloque Producción y Trabajo, que integra Juntos por el Cambio junto con el PRO, también prevé una dura sanción en caso de incumplimiento del compromiso asumido: deberá abonar un importe equivalente al doble del monto de la inversión comprometida.

“El producido del gravamen establecido en este título se distribuirá conforme la ley de Coparticipación Nacional”, dice la iniciativa.

En los fundamentos, se indica que el objetivo del proyecto es “en primer lugar, que los grandes contribuyentes aporten a la recuperación económica con inversión, requisito esencial para poner en marcha nuevamente a nuestro país”; “en segundo lugar, fomentar las donaciones a instituciones de bien público, como la Cruz Roja, hospitales y comedores, que están trabajando fuertemente para combatir la pandemia y asistir a quienes más lo necesitan”, “y en tercer lugar, invitar a los contribuyentes en general a realizar un esfuerzo, invirtiendo en proyectos propios”.

“Es importante y necesario que la inversión en Argentina se multiplique para crear nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, la carga fiscal que soporta un contribuyente, y que resulta asfixiante por la concatenación de vencimientos y obligaciones fiscales que impactan en las finanzas de cualquier persona humana o jurídica, termina amputando parte del capital para afrontar la carga impositiva; capital que podría destinarse a la inversión, la producción y a generar más empleo”, dice la iniciativa.




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