Un tercio del planeta se encuentra en cuarentena, a raíz del avance del coronavirus: una pandemia que ya se cobró más de cien mil vidas.

Para quienes están encerrados, las redes sociales se han vuelto fundamentales: tanto para mantener el contacto con sus allegados, como para continuar con las tareas laborales de forma remota.

Esta situación ha sobrecargado los servicios de mensajería. Es el caso de WhatsApp, la compañía adquirida en 2014 por Facebook, y que cuenta con más de 2 mil millones de usuarios globales.

En Argentina, que permanece bajo "aislamiento social, preventivo y obligatorio" desde el 20 de marzo -y al menos hasta el 26 de abril-, los mensajes, fotos, videos y videollamadas se han disparado. Esto tuvo dos implicancias. Por un lado, la prestación se ha ralentizado. Por otro, la saturación de archivos ha llevado al límite la capacidad de almacenamiento de los móviles particulares.

Aunque WhatsApp permite borrar el contenido generado y almacenado, el procedimiento puede ser engorroso y lleva un tiempo considerable.

Por ello, surgieron diversas aplicaciones que facilitan la eliminación de contenido de forma sencilla. Es el caso de Android la Opus Player, una app que permite ver el historial de audios de WhatsApp (que ocupan mucho espacio), reproducir cada uno por separado y determinar si queremos mantenerlos o eliminarlos.

Esta app discrimina los audios por fecha y deja ver si fueron enviados o recibidos. El sistema de filtración también ayuda a hallar audios concretos y reenviarlo a cualquier contacto.

Las herramientas propias de WhatsApp

Durante estos momentos de emergencia, la empresa redujo la duración máxima de videos y estados, para evitar un posible colapso de las redes. Además, instó a los usuarios a evitar las videollamadas indiscriminadas. No es de extrañar: en el último tiempo, las mismas crecieron un 50% respecto al mismo período de 2019.

Facebook Messenger -también propiedad de Mark Zuckerberg-, aunque menos utilizado que WhatsApp, también se vio bajo presión. Según números difundidos por la compañía, su utilización incrementó un 70%. Otros datos oficiales demuestran que se duplicó el tiempo de conexión a las videollamadas en grupo respecto al año pasado.

En este marco, Facebook Watch y Facebook Live redujeron la calidad de las conexiones de vídeo, para mejorar la experiencia de los internautas. Lo mismo han hecho Instagram y los principales servicios de streaming.