Un hombre ocultó que tenía síntomas de coronavirus para poder ingresar al Hospital Strong Memorial de Rochester, en Nueva York, y así presenciar el parto de su mujer. Sin embargo, la jugada le salió cara: habría contagiado tanto a su esposa como al bebé.

Cuando la mujer evidenció muestras de padecer Covid-19 poco después de dar a luz, el hombre confesó su verdadero estado de salud.

Desde el centro sanitario estadounidense informaron este 31 de marzo que los implicados estuvieron en "una habitación privada de maternidad durante su estancia hospitalaria y aislados de otros pacientes".

Por fortuna, ninguno de los empleados que estuvo en contacto con ellos dio positivo por coronavirus. Mientras que la pareja se encuentra en cuarentena con su bebé hasta saber si tienen esa enfermedad.

Debido a este tipo de acciones, el hospital empezó a tomar la temperatura a los visitantes del nosocomio. También, obligan al personal, los pacientes y los visitantes a usar barbijos en las áreas públicas.

"Antes era puramente un sistema de honor. Ahora estamos agregando el control de temperatura", manifestó un directivo del hospital.