El excandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio no habló de golpe de Estado y pidió prudencia al Gobierno electo en Argentina.


Tras la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia, el excandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Ángel Pichetto habló del tema sin hablar de un golpe de Estado aunque admitió que se trata de “un proceso de interrupción institucional porque el mandato de Morales vencía el 10 de diciembre”.

“Hay algunas cuestiones que hay que analizar con detenimiento y con prudencia”, sostuvo Pichetto en La Cornisa, programa conducido por Luis Majul y agregó: “En Latinoamérica están ocurriendo cosas. El Gobierno electo también tiene que hacer una abordaje de máxima cautela y prudencia”.

El domingo por la mañana Evo Morales había convocado a elecciones, pero pese a esto la oposición siguió pidiendo la renuncia del Presidente boliviano. “La OEA había pedido que hubiera balotaje o doble vuelta, que había habido irregularidades en el proceso eleccionario. Estos eran los datos indudablemente objetivos que obligaban al Gobierno en ejercicio a reformular este tema”, sostuvo el Senador nacional.

Al mismo tiempo, Pichetto habló de “la raíz latinoamericana del poder para siempre” al mencionar la reforma constitucional que realizó Morales para limitar la reelección pero que luego “le buscó la vuelta con la Corte que lo homologó como candidato“.

“Creo que la situación de Bolivia obliga al Gobierno que viene a analizar el proceso desde una mirada más amplia”, sostuvo el compañero de fórmula de Mauricio Macri y fue interrumpido por el conductor que remarcó que Alberto Fernández habló de golpe de Estado. “Yo podría decir también que hay una interrupción institucional y que lo saludable hubiera sido que hubiera habido elecciones limpias, democráticas o que el Gobierno hubiera reconocido el derecho de Mesa al balotaje”, señaló Pichetto.




Comentarios