Un abogado de la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, abandonó un juicio oral en pleno desarrollo y tras increpar a los jueces porque "no le permitían ejercer su tarea", se retiró de la audiencia dando un portazo, el hecho ocurrió el pasado día lunes pero recién hoy se conocieron los detalles.

El inusual incidente fue protagonizado por el abogado Raúl Paderne, un penalista de extensa trayectoria en la provincia, que defendía a un hombre de 19 años acusado de abuso sexual a una joven de 15 años al momento de los hechos, en 2016.

Abogado Perderne.

El juicio oral pero reservado (por la índole del delito) se desarrollaba "con normalidad", dijeron las fuentes, hasta que el presidente del Tribunal de Juicio en lo Criminal de Ushuaia, Maximiliano García Arpón, le impidió a Paderne realizar una pregunta a la perito Marina Zamar, que declaraba como testigo.

El defensor quiso interrogar a Zamar acerca de si la confusión entre los colores de un automóvil, en la que incurrió la supuesta víctima al describir uno de los abusos, podía ser interpretada como un "indicio de mendacidad" en su testimonio. El juez sostuvo que esa diferencia en la versión de los hechos no estaba incorporada en la causa, y el abogado replicó que sí lo estaba porque acababa de ser relatada por un testigo anterior a la perito.

Según describió el propio Poder Judicial fueguino en un parte de prensa sobre lo sucedido, Paderne se mostró entonces "muy ofuscado y empezó a agredir verbalmente al presidente del tribunal, quien trató de que se tranquilizara pero el abogado amenazó con irse de la audiencia".

En ese momento intervino el juez Alejandro Pagano Zavalía (otro de los miembros del tribunal) quien le advirtió que "en caso de retirarse estaría incurriendo en el abandono de la defensa, pero a Paderne ello no le interesó y se fue de la sala dando un portazo", afirmó el parte oficial.

Tribunal.

Después de este incidente, el fiscal Fernando Ballester Bidau solicitó una sanción contra el defensor y el juicio debió ser suspendido. El tribunal accedió al pedido fiscal y sancionó a Paderne con una multa de 36 mil pesos.

"Hay un antecedente sobre esta situación. Es lo que se conoce como defensa ineficaz. Si no se me permite construir mi estrategia y desarrollarla, no entiendo cuál sería mi rol en un juicio", se justificó el defensor en dialogo con la prensa local.

También afirmó que aunque "pude haberse excedido en las formas, quedarme (en la audiencia) significaba convalidar una parodia de juicio que en realidad era un paredón de fusilamiento", sostuvo.

En tanto Paderne anticipó que evalúa la posibilidad de presentar una denuncia penal contra los jueces García Arpón y Pagano Zavalía, por el presunto delito de "prevaricato".