Desde el gobierno consideran que Juntos por el Cambio dejó dos o tres puntos en las PASO a raíz de una mala fiscalización.


Aunque el gobierno reconoce que la elección del 27 de octubre “es muy complicada“, el presidente Mauricio Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, enarbolan la bandera de que el “milagro” electoral es posible.

“En ese sentido, cobra cada día más fuerza la convicción interna de que Juntos por el Cambio dejó “dos o tres puntos” en el camino por una mala fiscalización, en especial en la provincia de Buenos Aires”, señala el artículo de La Nación.

Y agrega: “En ese sentido, en la reunión con sus ministros, el Presidente fue claro sobre lo que pretende para el 27 de octubre. “Esto no puede volver a pasar”, les dijo el jefe del Estado.

Tenemos que cuidar el voto“, insistió Macri ayer desde Tucumán.

Mauricio Macrio llega a Neuquén.

A dos meses de las primarias, por primera vez, el Gobierno actuó de forma consecuente con sus palabras: es que los apoderados del oficialismo presentaron dos escritos ante la Cámara Nacional Electoral en los que expusieron las irregularidades que advirtieron en distintos distritos de todo el país.

La queja de Juntos por el Cambio está centrada en el rol de las autoridades de mesa en las escuelas. Según la información que recopilaron y presentaron ante la Justicia, en algunos casos descubrieron que los presidentes de mesa eran afiliados o militantes de la oposición.

En total detectaron unos 2800 afiliados que actuaron como delegados electorales, pese a que la Cámara ordenó “excluir del registro de delegados a aquellos ciudadanos afiliados a algún partido político“.

Además del territorio bonaerense, donde se encontró la mayor cantidad de “irregularidades”, también se detectaron inconvenientes en Capital, Mendoza, Río Negro, La Pampa, La Rioja, Entre Ríos, Chaco, Córdoba, Misiones, San Luis, Tierra del Fuego, Santa Cruz y Catamarca.

Foto: Los Primeros.

Macri habló del tema con sus ministros en la reunión de gabinete que encabezó por la mañana en la Casa de Gobierno, según contó el ministro de Justicia, Germán Garavano. “Se está finalizando un relevamiento donde lo que se detectó fue un problema con los presidentes y autoridades de mesa: tanto afiliados a partidos políticos que no deberían ejercer ese rol como otras irregularidades”, describió el funcionario. Y agregó: “Nadie habló de fraude en los términos en los que lo entendemos. Fue una elección que se desarrolló en términos electorales sin mayores inconvenientes”.

Así, Garavano buscó restarles peso a las denuncias públicas que realizaron el candidato a vicepresidente Miguel Pichetto y la diputada nacional Elisa Carrió.

“Me parece que hay que avanzar hacia una mayor transparencia en los comicios. Quedó claramente demostrado en las PASO que las elecciones son transparentes, limpias y sin problemas. Sí, lo que uno ve son abusos como los que se han detectado, irregularidades que seguramente serán mejoradas en las próximas elecciones”, dijo Garavano. El Presidente está “muy entusiasmado” con la respuesta de la gente a las marchas. “Está renovado”, confió uno de sus ministros. Pero, en medio del clima efervescente, todos reconocen que la batalla es “muy complicada”.




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