En 13 horas de audiencia, el tribunal, integrado por los jueces Stella Maris Arce, Eduardo Romero Lascano y Alicia Freidenberg, emitió el fallo contra Roberto Rejas en el juicio por la desaparición y el homicidio de Milagros Avellaneda y su hijo Benicio Coronel.

El acusado se encontraba imputado por los delitos de privación ilegítima de la libertad, homicidio agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por haber sido cometido con alevosía.

La fiscal de Cámara, Estela Giffoniello, había solicitado que Rejas sea condenado a la pena de prisión perpetua y que sea detenido bajo prisión preventiva por peligro de fuga. En tanto, para Estefanía Ávila, la fiscal pidió una pena de cinco años por encubrimiento. Para Marcelo Gómez, en tanto, solicitó la absolución.

La condena

Roberto Rejas: Prisión perpetua, en fallo unánime. Se dispuso al prisión preventiva de inmediato por el plazo de 6 meses o hasta que se dicte la sentencia firme. Será alojado en el penal de Villa Urquiza.

Estefanía Ávila: absuelta.

Marcelo Gómez: absuelto.

El caso

Milagros Avellaneda de 26 años, y su hijo Benicio Coronel de dos años, desaparecieron el 28 de octubre del 2016, cuando salieron de su casa del barrio Lola Mora, sin conocerse hasta hoy sobre su paradero.

De acuerdo a lo expuesto por los investigadores del caso, la joven y el niño estuvieron en el auto de Rejas en la zona del parque 9 de Julio. Milagros le envió mensajes a una amiga manifestándole que el acusado, a quien le reclamaba que Benicio era su hijo, le estaba pegando.

Condenaron al acusado de la desaparición y homicidio de Milagros y Benicio.

En esas circunstancias, Rejas los mato a ambos e hizo desaparecer los cuerpos. Según expuso Giffonielo durante el debate oral y público, en los días siguientes el condenado lavó “escrupulosamente” su auto y reemplazó las fundas del interior del mismo. Además, pidió información a un policía sobre el funcionamiento de ciertas cámaras de seguridad y buscó en Google cómo descomponer un cadáver.

Desde aquella noche de octubre de 2016 no se supo más nada de Benicio y de su madre. Se trató de uno de los pocos casos en los que se llegó a juicio y posterior condena por homicidio sin que se haya encontrado el cuerpo.