El 2021 trajo buenas noticias para Nahuel Pereyra, que hoy ya forma parte del equipo superior de San Martín y está a disposición de la dupla técnica conformada por Favio Orsi y Sergio Gómez.

Con la firma de su primer contrato, “Nachu” avisa que en el club de Cuidadela hay futuro.

Estoy muy contento por poder dar el primer gran paso, que es llegar a ser profesional. Y agradecido con mi familia, amigos y seres queridos que siempre me apoyaron y acompañaron en el camino”, expresó el volante creativo de 21 años.

Lo mejor que le puede pasar a un futbolista es defender los colores del club del cual es hincha y ese es el caso de Nahuel.“Es algo hermoso, desde que estoy en inferiores que siento algo único al ponerme la camiseta para defenderla al jugar. Ahora espero que llegue pronto el momento de poder hacerlo profesionalmente. Me gusta mucho gambetear y hacer jugar al equipo. Le puedo aportar dinámica y desequilibrio al tener un contacto constante con la pelota. Y el hecho de ser un hincha dentro de la cancha, también”, confesó orgulloso.

En esta etapa, todos los buenos consejos y palabras de apoyo de las personas que ya pasaron esa experiencia son fundamentales para comenzar a transitar un nuevo camino. Nahuel cuenta con eso y agradece la cálida recepción del plantel “Albirrojo”.

“Hay buena convivencia y un lindo grupo y eso se percibe. Creo que es importante al momento de querer concretar un objetivo. Lucas Diarte y Gonzalo Rodríguez, que son grandísimos jugadores, experimentados, con una humildad enorme y que además saben lo que es San Martín, son los que más se acercan a aconsejar. Más que nada detalles sobre el juego y ayudan mucho para que el chico del club mejore”, dijo Nahuel, que tiene un ídolo mayor en el fútbol: Diego Armando Maradona.

“Más allá de no poder haberlo visto jugar, lo que genera el Diego, trasciende generaciones y sigue siendo una gran fuente de inspiración para muchos que están en este deporte”, agregó.

La familia de “Nachu” está compuesta por sus padres Carolina y Walter y su hermana, Rosario. “Huesito”, cómo es conocido su papá, fue enganche de San Martín en 1990 y quién le trasladó toda la pasión por el Santo. Ellos son fundamentales en la vida de Nahuel.

“Les quiero decir simplemente gracias por haber estado y estar siempre en cada momento de mi vida, tanto bueno, como malo, apoyando incondicionalmente. Quiero vivir cada instante y ser feliz con las personas que amo. Hoy, mi gran sueño futbolístico es debutar profesionalmente con la camiseta de San Martín y triunfar en el fútbol” finalizó.