“Volví a nacer”. Así comenzó la charla con Vía Tucumán, Javier Pérez. Eso es lo que significa para él retornar a lo que tanto ama, que es dirigir. Hoy asume un nueva apuesta en su carrera de seis años.

El Club Independiente, a través de sus redes sociales, expresó con orgullo la noticia que Javi es el flamante entrenador del equipo femenino de Básquet.

“La verdad que me siento muy bien, estamos trabajando tranquilos, muy contentos con el nuevo desafío. Desde el año pasado ya veníamos hablando con el club antes de la pandemia y se llegó a un acuerdo. Tuvimos algunos entrenamientos pero justo vino el cierre de todo”, dijo Javier, que mantuvo a su grupo de jugadoras.

“En el equipo siguen las mismas chicas y se sumaron algunas más. En total son 18 las que conforman el plantel. En el cuerpo técnico me acompañan Brian Umpierrez, como asistente y Ángel San Román es el Preparador Físico. Los días de práctica son los martes y jueves de 15.30 a 17 horas”, comentó.

Javier Pérez, entrenador del equipo de básquet femenino de Independiente.

Javier nació con Osteogénesis Imperfecta, más conocida como Huesos de cristal. Más allá de que esta patología de nacimiento le impidió poder caminar, no fue un obstáculo para que el realice sus sueños y metas. Es un guerrero y lo demuestra día a día con sus logros y no se rinde ante las adversidades.

Al principio de la pandemia yo sufrí una fractura de fémur por un accidente así que luché para salir y traté de tener la mente ocupada haciendo cosas. Pero fue muy duro y extrañé dirigir a mis jugadoras. Esta es una nueva etapa con nuevo club, pero con el objetivo de siempre:  luchar por el campeonato, con mucho trabajo y sacrificio, dejando todo en cada entrenamiento y partido”, agregó, el fanático del Santo.

Javi, con el paso de los años se fue perfeccionando para adquirir nuevos conocimientos a través de capacitaciones y por su experiencia con las chicas, opina sobre la disciplina en Tucumán.

Javier Pérez, entrenador del equipo de básquet femenino de Independiente.

“El básquet femenino está un poco duro, tiene que seguir creciendo y ojalá sea así para el bien de todas las chicas y que puedan disfrutar lo que tanto aman”, expresó el joven entrenador de 26 años, que se siente a pleno en su rol con más intelecto sobre “la naranja” y su juego.

Me siento muy bien, con más experiencia y más capacitado que años anteriores. Con nuevos conocimientos y muchos más temas aprendidos para brindarles a las chicas”, cuenta el nacido en Villa Alem,  que desde chico respiró este deporte en su querido “JBA”.

“Toda mi familia fue siempre del básquet. Mi abuelo, que estuvo como presidente de Juan Bautista Alberdi, mi papá y hermano jugadores. Fue lo mejor que me pasó y me despeja de los problemas diarios. El básquet es todo para mi”, finalizó entusiasmado por volver a una cancha con su acrílico y silbato. Sin dudas, allí es feliz.