El ingeniero Juan Carlos Rosario Medina, un personaje que conoce la historia de las vidas de Manuel Belgrano y José de San Martín en Tucumán.


Camina por las calles céntricas, con dos banderas casi todas las mañanas. Es el ingeniero Juan Carlos Rosario Medina, un personaje de la ciudad. Explica el porqué de las dos enseñas. La primera, que afirma, que es la que creó Belgrano, que era blanca y celeste. La otra una bandera azul, con un escudo en su interior, que sostiene que el prócer le entregó a la Virgen de la Merced, en agradecimiento por el triunfo en la Batalla de Tucumán, el 24 de septiembre de 1812.

Dice que esta ceremonia tuvo lugar en la iglesia, situada en Virgen de la Merced y 24 de septiembre de esta ciudad. Según el ingeniero Medina, en el edificio lindero del templo, donde funcionaba la Legislatura Provincial, fue el escenario del juramento de esa bandera por los patriotas, que luego parten a Salta, donde libran la batalla, el 20 de febrero de 1813.

El ingeniero Juan Carlos Rosario Medina recorre las calles de Tucumán.

Medina, nació el 8 de octubre de 1939. Es ingeniero mecánico y se inició en el Ingenio Leales. Luego trabajó en la cuenca del río Caraparí – Itiyuro y, específicamente, en el dique embalse Itiyuro, situado en la Ruta Nacional 34, entre las localidades de Aguaray y Profesor Salvador Mazza, en Salta. Retornó a la provincia y se incorporó en el dique La Angostura, en la zona de El Mollar-Tafi del Valle y finalizó sus tareas en la Dirección del Agua de la provincia, donde se jubiló. Vive en la zona de las calles Córdoba y Lucas Córdoba, de esta ciudad y ubicarlo no es difícil, porque ya es una leyenda en el barrio, por las caminatas con sus banderas.

Es un asiduo concurrente al Archivo Histórico de la Provincia, ubicado en la calle 25 de mayo al 400, de esta ciudad. Para muchos forma parte de la repartición, porque investigadores, estudiantes y empleados, suelen consultarlo, cuando necesitan algún un dato sobre el antiguo Tucumán.

El ingeniero Juan Carlos Rosario Medina recorre las calles de Tucumán.

Lo llaman simplemente “el ingeniero”. Pocos saben su historia personal, pero si conocen su incansable voluntad de investigar la historia tucumana. Nunca escribió ni libro, ni borradores, pero tiene un portafolio lleno de fotocopias de decretos, resoluciones y planos, con los justifica sus conocimientos de cada uno de los pasos de Belgrano y San Martín, por Tucumán.

Además, la historia de la plaza Belgrano, desde su construcción; la Pirámide que hizo construir Belgrano, en ese mismo lugar, “en homenaje a su amigo San Martín, por sus triunfos en Chile”. Relata con detalles cada uno de los vericuetos jurídicos que tuvo la propiedad, con remates, y los distintos dueños, hasta el momento actual.




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