Microcréditos para viviendas: cómo la tecnología puede ayudar en las demandas sociales

Un proyecto funciona tecnología con necesidades sociales para que más personas puedan mejorar su calidad habitacional.

Microcréditos para viviendas: cómo la tecnología puede ayudar en las demandas sociales
Vivienda

En un mundo cada vez más conectado y dinámico, el desarrollo tecnológico se ha convertido en un motor de cambio crucial en materia de inclusión social. La tecnología emerge como una poderosa aliada para abrir las puertas del acceso al crédito, brindando la oportunidad de elevar la calidad de vida a través de mejoras habitacionales significativas.

En este marco, SIISA, una compañía de tecnología aplicada al mercado financiero, armó un proyecto junto a Vivienda Digna para potenciar un programa de Microcréditos. El objetivo que plantean es que la fundación pueda acceder rápidamente al historial crediticio de personas no bancarizadas que buscan financiarse para mejorar su calidad de vida, a tasas de interés más bajas que el promedio del mercado.

Según datos de Vivienda Digna, el déficit habitacional que afecta a la Argentina es de 3.5 millones de viviendas, de ese total, el 60% de los casos se trata de unidades que existen, pero tiene problemas de calidad. Esto significa que, aunque una familia tenga acceso a una vivienda, estos espacios presentan deficiencias tales como falta de revoque, falta de pisos, baños precarios, etc. En este contexto los microcréditos sociales cumplen un rol fundamental para solventar estas dificultades habitacionales.

“El microcrédito se enfoca en la mejora cualitativa de los hogares. Nuestros destinatarios son familias que no tienen acceso al crédito bancario”, señala Fernando Collado, director de Microcréditos en Fundación Vivienda Digna.

Además, aclara: “La tecnología de SIISA, a diferencia de otras soluciones que hemos usado antes, nos permite acceder más rápido a los informes y por ende entregar más préstamos a personas no incluidas en el sistema financiero, al contar con información sobre su comportamiento de pago en canales no tradicionales como por ejemplo tiendas de electrodomésticos, ropa deportiva, o entidades financieras no bancarias. Además, al poder analizar previamente la capacidad de pago de las familias, sumado a su compromiso con la iniciativa de la Fundación, los destinatarios de los microcréditos tienen un alto porcentaje de cumplimiento de pago”.

Alianzas con grandes empresas

Además de la iniciativa de microcréditos para familias no bancarizadas, Fundación Vivienda Digna generó alianzas con empresas para ofrecer microcréditos a sus empleados, con el fin de que puedan mejorar la calidad de su vivienda por medio del acceso al microcrédito con mínimos requisitos. Al trabajar con los informes comerciales de SIISA, la fundación puede evaluar perfiles de diversos segmentos.

“Se trata de familias que cuentan con trabajo pero que buscan mejorar su vivienda y necesitan financiación para llevar adelante arreglos pequeños pero esenciales, desde resolver problemas de humedad, o instalar un tanque de agua, terminar la instalación del baño, hasta separar los cuartos para que los niños puedan tener su propio espacio”, señala Collado, director de Microcréditos de la Fundación.

“En ambas iniciativas, tanto las familias sin acceso a bancarización como aquellos empleados de empresas con las que tenemos convenio, cuentan con acompañamiento social y asesoramiento técnico por medio de un equipo de arquitectos que voluntariamente colaboran para llevar a la realidad los proyectos soñados por cada grupo familiar para la mejora de su hogar”, agregó Collado.

El rol de la tecnología

El universo de los microcréditos existe hace décadas; sin embargo, el desarrollo tecnológico hoy posee una particularidad: resulta fundamental para que la entrega de préstamos con fines sociales crezca. Este es el caso de los microcréditos que otorgan desde Fundación Vivienda Digna, que desde los inicios del programa, en 1994, ya alcanzaron más de 9 mil préstamos.

Al respecto, el director del programa aclara que la incobrabilidad de esta iniciativa es muy baja: “En nuestro caso se reduce al 5%. Desde que trabajamos con los informes comerciales de SIISA para hacer la evaluación crediticia de las familias solicitantes, podemos identificar con claridad su capacidad de pago”.

SIISA tiene una interfaz muy amigable, de fácil consulta y con excelente información”, señaló Collado, quien además agregó: “Notamos que hay más información en SIISA con respecto a otros burós de crédito con los que veníamos trabajando. Hay más cruce de información, no solo de comportamiento bancario, sino de otras fuentes muy completas. Esto incentiva el crecimiento de entrega de microcréditos a las familias.

Por su parte, el director de SIISA, Mariano Sokal, planteó: “Los informes comerciales que desarrollamos están diseñados para que nuestros clientes y aliados cuenten con datos confiables que faciliten la cobrabilidad y la reducción de la mora en contextos inflacionarios”.

Y agregó: “Además, contar con la tasa de velocidad de respuesta de consultas más alta del mercado nos permite establecer lazos comerciales de impacto, como es el caso de Fundación Vivienda Digna”.

“En un panorama donde la tecnología se fusiona con la misión social, la colaboración entre SIISA y Vivienda Digna resalta como un modelo interesante de cómo la innovación puede romper barreras. Esta alianza, forjada con la visión de brindar oportunidades habitacionales a aquellas personas que más lo necesitan, demuestra que la digitalización puede ser el puente hacia un futuro más inclusivo. El poder de los microcréditos respaldados por la tecnología nos recuerda que la unión de las finanzas y la tecnología puede abrir las puertas hacia hogares mejorados y vidas transformadas, allanando el camino hacia una sociedad más equitativa y justa”, concluye.