En la mañana de este martes, los transportes escolares de Santa Rosa contratados por el Gobierno provincial iniciaron un paro sorpresivo y por tiempo indeterminado que afectó a cientos de alumnos que quedaron esperando en las paradas de los barrios de la ciudad.

Desde las empresas dejaron trascender que el motivo de la medida de fuerza es por atrasos en los pagos por parte del Ministerio de Educación y trabas burocráticas que les impiden realizar la verificación técnica de las unidades en tiempo y forma. “No vamos a salir sin la VTV porque no nos cubre el seguro”, aclararon.

Otra queja de los propietarios es que desde el Gobierno le pagan por niño transportado, cuando por imposición de los protocolos sanitarios solo pueden ocupar el 30% de la capacidad total de cada unidad, con lo que no alcanzan a cubrir los gastos, dijeron.

“No podemos verificar los colectivos y nos pagan con subsidios que no alcanzan a cubrir los gastos. Nos endeudamos en el 2020 y perdimos mucho”, dijo un empresario a Diario Textual.

Las empresas involucradas en el paro son Ciudad de Toay y El Pony, que cubren la escuelas primarias y la Agrotécnica, pero no se plegaron las que transportan a niños a los jardines de infantes porque tienen otro contrato.