Algarrobo del Águila, una localidad pampeana ubicada a unos 320 kilómetros al oeste de Santa Rosa que cuenta con poco mas de 600 habitantes, algunos de los cuales que viven en puestos de la zona rural circundante, tiene la particularidad de estar enclavada en la región de los bañados del Río Atuel, que cada tanto recibe un pulso de agua e inunda algunas casas.

Tal es el caso de la vivienda de Germán Zúñiga, un puestero que cría chivos y vive con su familia entre el paraje La Puntilla, los bañados del Atuel y la barda, zona cercana al pueblo, y que está construida en un bajo, con lo que o se inunda por las crecidas o por el agua de la lluvia que baja de la barda. En más de una oportunidad tuvieron que hacer terraplenes para que el agua no le tirara las paredes de adobe.

Pero hace unos días, el intendente de la localidad, Oscar Gatica, le entregó a Zúñiga y su familia una nueva casa, con otros materiales, construida en una loma cuyo terraplén realizó el municipio, y que fue realizada con fondos de un plan de viviendas.

El intendente Oscar Gatica (de camisa azul), junto a la familia de Germán Zúñiga, en el acto de entrega de la vivienda (Infohuella)

“En cada una de las recorridas por los puestos del ejido de Algarrobo, que es amplio, sabía que la materia pendiente era hacer una casa de material en el puesto Los Hermanos, de Germán Zúñiga. El pasado viernes se la entregamos”, contó Gatica a Infohuella.

“Para quienes fuimos elegidos para la función pública, entregar una casa es una de las mayores alegrías. Pero, sin dudas, una casa de las que se hacen en el pueblo entregarla en un puesto, representa una alegría doble. Tiene las mismas características de las casas que estamos haciendo en el casco urbano. Fue realizada con fondos de Solución Habitacional, que fueron 700 mil pesos. El municipio de Algarrobo puso 600 mil”, explicó.

Días atrás llovió y el agua le entró a su casa de adobe, hasta unos 50 centímetros. Pero Germán ya estaba con su familia en su casa nueva, de material. Sin dudas, que se mejore la calidad de vida de nuestros puesteros es una alegría que me llega, antes que nada, como algarrobense. Y es una alegría compartida con los puesteros vecinos y con la gente de acá, del pueblo”, concluyó el intendente.