Quedó aislado en cuarentena, al igual que la víctima y los cuatro policías que lo redujeron.


Un conflicto vecinal en un edificio de Santa Rosa terminó con un empleado del Servicio Penitenciario Federal detenido y aislado en cuarentena, aislamiento que abarca también a la víctima y a cuatro policías que intervinieron en el hecho, ya que el protagonista había regresado de Brasil el 14 de marzo.

El violento episodio fue protagonizado por Pablo García Duperré, un penitenciario de 33 años que fue acusado por Nadia Villegas, la directora de Radio Nacional Santa Rosa recientemente asumida en el cargo, de responder con violencia y prepotencia cuando ésta le pidió que bajara la música.

La música estaba muy alta. Empezó a las once de la noche del sábado. Vibraban la paredes y los vidrios de mi casa“, dado que los inmuebles son contiguos, explicó Villegas a Clarín.

“Lo pensé mucho. Primero desayunamos, pero era insoportable. Fui y le pedí de buena manera que bajara la música“, relató la víctima, pero el penitenciario respondió con violencia. “Me empezó a gritar, a insultarme. No sé bien qué me dijo porque me asusté mucho, por eso cerré mi puerta y él quiso meterse en casa”.

Nadia Villegas (Plan B Noticias)

Luego, la pareja de Villegas pretendió hablar con él pero García Duperré quiso pegarle por lo que cerraron otra vez. Y salió al balcón, contiguo al de la periodista y “siguió a los gritos. Incluso quiso como saltar. Ahí llamamos a la Policía, que vino en un minuto“, contó.

Dos policías que subieron al departamento no pudieron detenerlo, mientras él gritaba “¡Soy federal!”, por lo que pidieron asistencia y finalmente, entre cuatro, consiguieron aprehenderlo. Desde el piso le gritaba a la periodista “¡Mirá, negra de mierda, lo que hiciste!“.

Por si todo esto fuera poco, en la comisaría el penitenciario intentó escaparse y allí dijo que había regresado de Brasil el 14 de marzo. “Ahí nos pusimos todos en alerta”, dijo Villegas, y el Ministerio de Salud impuso un aislamiento total para la periodista y los cuatro policías.

La fiscal del caso obligó al penitenciario a fijar otro domicilio, no el departamento en el que se produjo el ataque, para la detención en su casa y la cuarentena que debe cumplir, aunque no presenta síntomas de Covid-19 pero viene de un país con circulación del virus.




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