El Gobierno de Santa Fe decidió impulsar la suspensión de cirugías programadas a partir de la aceleración de contagios por coronavirus en las últimas semanas. La medida se implementará desde el 1° de abril en efectores públicos para garantizar la disponibilidad de camas.

La disposición del Ministerio de Salud no afectará aquellas intervenciones quirúrgicas urgentes ni las de personas bajo tratamiento oncológico. La iniciativa es parte del plan de contingencia de la cartera sanitaria para evitar un colapso en el sistema y el sector privado también evalúa adoptar un criterio similar para asegurar la atención en el nivel de media y alta complejidad.

Dentro del sistema provincial, la ocupación ronda el 60 por ciento, pero el escenario varía a nivel local. Así se puede ver actualmente que están en uso el 72% de las camas generales de Rosario en el sector público, mientras que la demanda en terapia intensiva es del 61% de la capacidad actual.

El resto de las grandes ciudades santafesinas presenta un panorama igual o más aliviado. Sin embargo, existen excepciones como la de Sunchales, donde este lunes advirtieron que el sector de alta complejidad está trabajando casi al 90%.

Por otra parte, el Ministerio de Salud confirmó la recepción de 23.400 vacunas para continuar con la campaña de prevención del COVID-19. La partida del primer componente de Sputnik V permitirá ampliar la cobertura que hasta la fecha permitió aplicar 294.987 dosis.