La Justicia santafesina ordenó este miércoles la liberación del segundo detenido por el femicidio de Liliana Sala en Sauce Viejo. La resolución impone reglas de conducta a un hombre acusado de encubrimiento agravado por haber formateado y vendido el teléfono celular de la víctima.

Según la fiscal Alejandra del Río Ayala, hasta el momento no hay evidencia que vincule a Éric A. con el asesinato perpetrado el 20 de diciembre al sur de la capital provincial. No obstante, sigue vinculado a la causa por haber manipulado el dispositivo que pertenecía a la mujer de 57 años.

El teléfono era una de las piezas clave que faltaban en la escena del crimen. La policía lo encontró este viernes durante un allanamiento en Santo Tomé, donde arrestaron al segundo imputado. El primero fue Pablo Flatt, vecino de Sala y presunto autor material de un “femicidio sexual no íntimo” en Sauce Viejo.

Del Río Ayala aclaró que todavía no sabe quién le entregó el celular a Éric A. para la venta. Lo cierto es que este último lo reseteó a valores de fábrica como parte de esa operación y creen que el supuesto asesino es el primer eslabón en esa cadena para deshacerse del aparato.

Flatt tiene 18 años y fue capturado a fines del año pasado durante la investigación. Su familia era vecina de Sala y solía trabajar en la casa donde ocurrió el femicidio. Actualmente se encuentra bajo prisión preventiva.