El ex jefe de Policía de Santa Fe reveló dos denuncias al respecto en los primeros seis meses de trabajo.


“¿Sabe qué quiero? Paz”, afirmó Víctor Sarnaglia a dos meses de su polémica renuncia como jefe de la Policía de Santa Fe. Involucrado como testigo en la causa contra el ex fiscal regional rosarino Patricio Serjal, los diputados que siguen el caso lo citaron este miércoles y advirtió que hubo intentos previos de desplazarlo del cargo.

El comisario general retirado se presentó ante la comisión creada en la Cámara baja en relación a la denuncia sobre corrupción en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y recordó que apenas asumió recibió un mensaje de texto sospechoso en su celular. Empleando una línea de Reconquista le preguntaron cómo había que arreglar el tema de la droga.

El ex director general considera que se trató de una acción dirigida a incriminarlo, el mismo argumento que esbozó cuando compareció en agosto como testigo en el Centro de Justicia Penal de Rosario. Allí negó vínculos con las filtraciones de información confidencial para ayudar a a una banda dedicada al juego ilegal y las extorsiones. Pero estos no fueron los únicos hechos a los que aludió.

Sentado a la mesa con algunos legisladores opositores mientras otros seguían la charla por videoconferencia, Sarnaglia apuntó que en junio supo que alguien había sacado un préstamo de 250 mil pesos en Neuquén utilizando su nombre y DNI. Al respecto aseguró que también denunció esta situación y reiteró: “Se intentó mancharme”.

Luego del encuentro, el exjefe policial aseguró que su estado anímico posterior a la renuncia es “muy malo” y sólo espera jubilarse. “Quiero tener a volver mutual. Estoy en un limbo jurídico“, reclamó.




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