Escándalo por la quita del subsidio a un histórico jardín maternal en Alvear

El jardín maternal Ayún tiene 33 años de trayectoria en General Alvear. Imagen ilustrativa. (La Voz/Archivo)
El jardín maternal Ayún tiene 33 años de trayectoria en General Alvear. Imagen ilustrativa. (La Voz/Archivo)

La quita del subsidio al jardín maternal Ayún en General Alvear desató un escándalo. La DGE asegura que la entidad responsable nunca presentó la documentación. Desde la institución acusan que nunca hubo un aviso más allá de un correo electrónico.

La baja del subsidio para el jardín maternal Ayún en General Alvear que tiene más de tres décadas de trayectoria generó un gran revuelo en el departamento sureño y las acusaciones cruzadas entre la Dirección General de Escuelas y la fundación que es responsable de la entidad educativa no paran.

La resolución decretando la baja del subsidio está fundamentada en que la entidad nunca presentó la documentación oficial requerida para continuar recibiendo la subvención.

Desde la Fundación 12 de Agosto sostienen que no hubo más comunicación que un simple correo electrónico. Hay ocho docentes que se quedaron sin trabajo y no se sabe que pasará con los niños.

Mientras dura la pelea y se preparan las presentaciones para intentar revertir la medida, el jardín continúa abierto pero por iniciativa de los docentes ya que “sabemos que no vamos a cobrar, pero es necesario darle contención a esos 55 niños y colaborar con los padres que llevan a sus hijos para poder salir a trabajar”, comentó María Inés Almada, directora del jardín Ayún.

La baja del subsidio

La baja de la subvención para el jardín Ayún se oficializó el 14 de marzo en base a la falta de respuesta de la fundación 12 de Agosto al requerimiento formal que partió de la DGE a través de un correo electrónico enviado el 17 de enero de este año.

En el mail se solicitaba documentación como el estado contable de la institución, datos del representante legal, certificado de habilitación para el inmueble, entre otras formalidades.

Desde la entidad responsable del jardín aseguran que no hubo más aviso que un simple mail y luego se anoticiaron de la baja. La versión que parte de la esfera estatal es lo contrario y aseguran que intentan deslindar responsabilidades por no cumplir con los requisitos legales.

“Nos mandan un mail en plenas vacaciones de verano y nos dan 10 días para presentar todo. No lo vimos y después nos llega la resolución del cierre. No hubo ni una llamada por teléfono, hay una coordinadora de SEOS (en Alvear) y nunca nos dijo nada, jamás nadie se acercó y a la vista está que en la resolución solo hacen mención a ese correo electrónico como argumento para el cierre”, comentó Néstor Martini, integrante de la fundación.

Martini admitió que “nos faltan balances, es cierto, pero mucho tiene que ver el Covid con que se paralice todo. Nosotros lo que estamos pidiendo es tiempo para poner todo al día, pero acá se tomó una decisión en un escritorio a 300 kilómetros de distancia y sin conocer la realidad. Es todo muy alocado esto”, agregó.

Entre las medidas que adoptaron desde la entidad están el recurso de revocatorio para intentar revertir mediante la vía administrativa la resolución del cierre. Además “estamos trabajando con abogados para recurrir a la justicia, la idea es presentar un amparo y una medida de no innovar para que el jardín continúe funcionando con la subvención hasta que se presente la documentación requerida”, confirmó Martini.

Beatriz Della Savia, titular de la Dirección de Gestión Social y Cooperativa de la DGE fue clara “hay un incumplimiento de la Fundación al convenio porque deben acreditar la existencia jurídica para seguir manteniendo el subsidio”, requisito fundamental ya que “son fondos públicos y esos  fondos nos los auditan a nosotros también”, afirmó.

Para la funcionaria, los dichos de los integrantes de la fundación 12 de Agosto solo tratan de “alivianar la responsabilidad” porque “tenían conocimiento de la situación”.

“Durante el 2021 les solicitamos que se vaya presentando la documentación, nos pedías plazos y los esperábamos, pero llega un tiempo que no se puede sostener más esa prórroga. El mail es la comunicación más significativa porque es la oficial ya que va a la dirección electrónica oficial que está registrada en el sistema GEM” pero además “también hubo llamadas por teléfono” y “en febrero los seguimos esperando pero no podíamos esperar más. Agotamos todos los canales de comunicación”, redondeó Della Savia.

Ante la resolución que ya fue emitida, “el acto administrativo está definido” y no hay vuelta atrás. A partir de la fecha de notificación, la fundación “tienen 15 días para presentar un recurso de revocatoria”, comentó.

Para sintetizar, Della Savia insistió en que “quien no cumplió fue la fundación y la pandemia no es excusa porque el balance debe hacerse anualmente y es ahí donde figuran los fondos. Esto también hace a la transparencia que tanto reclamamos”.

Tres décadas de trabajo con los niños

El jardín maternal Ayún fue inaugurado en 1988, funcionaba en un principio bajo la órbita del SUTE y fue de los primeros que se abrió en todo Mendoza bajo la modalidad SEOS (Sistema Educativo de Origen Social).

El edificio que actualmente alberga a 55 niños fue diseñado y construido para que funcione un jardín maternal.

Como legalmente el Sute no podía figurar como empleador (no puede tener docentes como empelados) tomó la posta la asociación Mujeres en Acción y con el paso del tiempo esa responsabilidad la asumió la fundación 12 de Agosto que renovó el convenio con la DGE en 2010.

“Ya habíamos empezado el año (ciclo lectivo), es más terminamos la adaptación de los niños y ahora nos notifican del cierre, de un día para el otro. Son ocho las docentes que se quedan sin cobrar pero además de eso están los padres que dependen del jardín para cuidar a sus hijos mientras salen a trabajar. Hay mamás que son empleadas domésticas, de comercio, docentes, estudiantes”, dijo María Inés Almada, la directora del jardín.

“Este jardín tiene mucha historia, nació para ayudar a la mujer trabajadora. Con la comunidad se trabajó mucho para conseguir el terreno, edificar, hay un sacrificio muy grande detrás de todo y una trayectoria de más de 30 años, para que ahora digan que lo cierran y van a reubicar a los niños como si fueran objetos”, comentó Estela Rodríguez, quien fue la primera directora de la entidad educativa.

Carlos Sosa hoy tiene a su nieto en el jardín pero también sus hijos pasaron por la institución.

“Estoy apoyando como ex padre y ahora como abuelo. Es una decisión desatinada cerrar el jardín. Hoy están las docentes trabajando ad honorem para que siga funcionando el jardín porque sino los padres tiene que salir a rebuscárselas para ver que hacen con los niños”, afirmó.