Hugo Acuña está acusado de homicidio agravado por el vínculo y por el uso de arma. Era un apostador compulsivo.


Retomaron los juicios por jurado popular en Mendoza y el primero comenzó a desarrollarse en el Centro de Congresos y Exposiciones de San Rafael. Con los alegatos iniciales empezó a juzgarse al auxiliar de la Policía, Hugo Acuña (33), por la muerte de su esposa Lorena Segura (30).

Acuña está acusado de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego” y de ser encontrado culpable recibiría una pena de prisión perpetua. El hecho ocurrió el domingo 15 de abril de 2018 en General Alvear.

Hugo Acuña, acusado de matar a su esposa Lorena Segura en 2018.

A lo largo del debate la fiscalía tratará de probar que el policía asesinó a su esposa durante una discusión mientras que la defensa alegará que todo se trató de un accidente lamentable.

Lorena falleció por un disparo con una 9 mm (el arma reglamentaria de Acuña) que le atravesó el pecho y le perforó los pulmones.

La acusación

Pablo Peñasco, jefe de los fiscales en el sur mendocino, fue el encargado de abrir la jornada. En su exposición Peñasco aseguró que la muerte de la docente y madre de Benjamín, que al momento del hecho tenía 1 año y 11 meses, “no fue accidental, fue con conocimiento pleno del acusado”.

Fiscal Pablo Peñasco.

Durante el alegato de apertura, el fiscal recordó que Acuña tenía graves problemas con el juego, era un apostador compulsivo y está probado y aceptado por la defensa que en 2014 pidió por nota su autoexclusión al Casino de Alvear.

Además había solicitado préstamos a dos mutuales para salir de los problemas económicos que el juego le había causado.

Según Peñasco, esa situación provocó que la relación “fuera deteriorándose” porque “generó el reclamo de Lorena para que cambiara pero (Acuña) no pudo encausar su vida”.

El 15 de abril, poco antes del mediodía, Lorena discutió con su esposo porque había salido la noche anterior y estuvo en un juego de cartas con los amigos.

Además remarcó que el acusado “no es un delincuente común, es un policía” y como integrante de las fuerzas de seguridad conoce el manejo de las armas y aquella fatídica mañana de abril hizo “lo que nunca un policía debe hacer (en una situación así), tomó el arma, la sostuvo varios minutos y la cargó” con la intención de “manipular a su esposa fingiendo que tomó la decisión” de suicidarse, remarcó Peñasco.

“Se dispara la primera vez (hiriéndose en un dedo) tal vez en el forcejeo con su esposa. Eso generó el reflejo de Lorena de apartarse y él sabiendo (como policía) clocó el dedo en el gatillo y le impactó el segundo disparo”, afirmó el fiscal.

La defensa

Jorge Luque, el defensor oficial reconoció que hubo “negligencia” por parte de Acuña sin embargo recalcó que todo fue un accidente.

Jorge Luque, defensor oficial.

“Discuten, baja el arma, la saca y indica que se iba a suicidar. En el forcejeo con su esposa (intentando detenerlo) se escapa el disparo que le da en el dedo y la misma inercia se escapa el segundo disparo” que hirió mortalmente a Segura, detalló el abogado defensor.

Luque recordó que Acuña “auxilió a su esposa y con ayuda de los vecinos la cargó en el auto y la llevó al hospital”.

Para cerrar su alocución, el defensor sostuvo que el policía “tiene responsabilidad” y hubo “negligencia” pero que todo se trató de “un accidente, un homicidio culposo”.




Comentarios