El sábado por la mañana, hubo una reunión de urgencia de las fuerzas vivas de Malargüe con el intendente Juan Manuel Ojeda y el resto del arco político del departamento, por el anuncio del gobernador Rodolfo Suárez de derogar la ley 9.209 que flexibilizaba el uso de sustancias químicas en los procesos mineros.

Del cónclave salió redactado un petitorio que se llevó el jefe comunal en el cual la comunidad sureña reclama que los dejen hacer minería exceptuándolos de la derogación de la ley 9.209 entre otros puntos.

Al término del encuentro el jefe comunal agradeció que los trabajadores relacionados a la industria minera que había cortado rutas, desistieran de seguir con la medida y redobló la apuesta a favor de desarrollar la actividad a la vez que criticó a los manifestantes y ambientalistas que en otros puntos de la provincia utilizaron esa medida de fuerza para rechazar las reformas a la 7.722.

"Necesitamos seguir trabajando, no se puede apagar la violencia con más violencia", arrancó la conversación Ojeda y luego recordó que "vivimos del turismo y desarrollo logístico y hay muy buenas perspectivas para Malargüe con el turismo por lo que pasó en Chile y nosotros tenemos que mostrarle a los turistas que Malargüe es ese lugar tranquilo al que pueden ir a vacacionar y compartir".

Acto seguido el jefe comunal no dudó en remarcar que "vamos a crear una nueva estrategia para que Malargüe pueda desarrollar la minería, no nos interesa el resto de la provincia, si quieren hacer minería o no. Del (río) Atuel hacia el sur, al límite con Neuquén, nosotros vamos a desarrollar la minería, si no es hoy será mañana pero lo vamos a hacer" enfatizó.

Por último Ojeda redobló la apuesta, y sus críticas por elevación a los que se opusieron a la ley 9209. El intendente afirmó que darán pelea " de forma inteligente, sin violencia", y por "la vía del diálogo", pero sobre todo "siguiendo las leyes, que es lo que debería haber pasado en nuestra provincia y no sucedió".