Los datos del registro civil revelaron que en cuatro meses se casó un 22% menos y disminuyeron un 30% los divorcios, en relación al año pasado.


El Registro Civil de San Luis reveló que, en relación a las cifras del año pasado, los puntanos se casaron menos y disminuyeron los divorcios. En lo que va del 2019 los casamientos disminuyeron un 22% y las separaciones bajaron un 30%. Especialistas aseguran que hay un descreimiento en las instituciones formales.

El director del Registro Civil, David Contreras explicó a El Diario de la República que durante el primer cuatrimestre del año, unas 127 parejas, en todo el territorio provincial, tramitaron el divorcio y que, en el mismo periodo pero del 2018 fueron 184.

“Todos tramitan la separación, lo que significa que presentaron la documentación necesaria para realizarlo, en donde está incluida el oficio librado por el juzgado, más una tasa que se debe abonar para anotarse y dos copias de la sentencia certificada”, detalló el Director y aseguró que muchos se demoran en cumplimentar con todos los papeles y que eso atrasa la disolución.

A pesar de que en el 2015 entró en vigencia el “Divorcio Express”, que con la sola presentación de una de las partes que manifieste su voluntad de no continuar con la relación se fija una sola audiencia en la que se citan a ambas partes y en la misma se dicta la resolución, se necesita una considerable suma de dinero para llevarlo adelante.

Según Viviana Miotti, abogada especialista en derecho de familia, especificó al mencionado medio que, de acuerdo a los valores sugeridos por el Colegio de Abogados y Procuradores de San Luis, rondaría los $41.600, a los que hay que sumarles $1.000 (valor de la tasa de justicia por derecho a archivo, que se paga cuando se inicia un expediente en la Justicia), otros $3.750 en concepto de tasa de justicia por el divorcio, (siempre y cuando no haya bienes de por medio). En el caso de que tengan los honorarios se incrementan y la tasa también. Lo que da un total de 46.350 pesos.

Por su parte, la psicoterapeuta Elena Toranzo explicó que la crisis económica tambien es un factor que influye, así como la incredulidad en las instituciones: “Antes era todo un rito casarse con papeles, hoy no hace falta pasar por el Registro Civil y alcanza solo con el sentimiento de formar una pareja. Además, la separación se piensa como una posibilidad de que puede suceder. Antes todo era escondido y no estaba bien visto”, confesó Toranzo y añadió que actualmente es común que más de una joven pareja tenga sus abuelos o padres divorciados.

“Ya no hay familias extensas y bien constituidas. Al no tener un ejemplo del matrimonio, no lo ven como un valor a establecer o posible” manifestó y explicó que también hay una dificultad para asumir un compromiso a largo plazo: “En la sociedad actual todo es rápido e intempestivo. Ante la primera dificultad lo primero que piensan es anular el matrimonio, hay falta de tolerancia. Lo económico también es un factor influyente. Se generan frustraciones y enojos”.

Marcela Scaramuccia, licenciada en Psicología, aseguró que un 20% de los pacientes van por problemas de pareja y el otro 20 para atravesar el duelo de una separación: “Con la crisis aparecen los conflictos. Algunos deben trabajar más, no pueden dedicarle tiempo a la familia, no alcanza el dinero, como tampoco tiene espacio de ocio. Todo eso junto llega a que tomen la decisión de separarse”.






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