El asesino de Cristina Olivares, la mujer que fue apuñalada unas 163 veces en 2012, fue sorprendido cuando visitaba a sus padres en su casa de Rawson. Se trata de Miguel Ángel Palma, cuyo femicida fue beneficiado por la Justicia con un permiso especial para salir del Servicio Penitenciario de Chimbas. El sujeto está condenado a prisión perpetua y la situación generó un fuerte repudio de los padres de la víctima.

De acuerdo a la publicación de Canal 13, Palma estuvo cerca de cuatro horas en el domicilio de sus padres, ubicado en avenida Mendoza. Hasta allí llegó en una movilidad del Servicio Penitenciario, custodiado por unos tres agentes. Ante la presencia de los medios de comunicación, Palma intentó salir de la vivienda pero los familiares lo detuvieron. “No salgas, no salgas”, se escuchó decir desde el interior.

Tras la viralización de la información, desde la Justicia explicaron que conforme a lo dispuesto por el Artículo 166 de la Ley 24.660 se le brindó este beneficio único y extraordinario. El artículo en mención dice que “el interno será autorizado, en caso de enfermedad o accidente grave o fallecimiento de familiares o allegados con derecho a visita o correspondencia, para cumplir con sus deberes morales, excepto cuando se tuviesen serios y fundamentados motivos para resolver lo contrario”.

Lo cierto es que la autorización a Palma generó gran enojo en los padres de Cristina Olivares, quienes se acercaron a inmediaciones de la casa para constatar de que el condenado estaba allí. “Estamos indignados, no puede ser que él ahora esté visitando a la familia. Tiene prisión perpetua y no puede salir del penal, pero está ahí. Tiene perpetua, no tiene ningún derecho, ningún beneficio. Y eso de salir es un beneficio. Mi hija está muerta, no la podemos ver. El padre tiene plata. Me genera dolor, ellos están de asado, de fiesta familiar”, expuso Antonio Olivares, padre de la víctima.