La segunda ola de coronavirus continúa preocupando a los sanjuaninos. En esta ocasión, Estela Mabel Castro, de 62 años de edad, estaba por recibir la segunda dosis de la vacuna y se contagió de Covid-19, por lo que tuvo que postergar la aplicación. Sin embargo, gracias contar con la primera dosis, los síntomas no se agravaron, aunque los de su hija sí.

//Mirá también: Video: sanjuaninos corrían picadas clandestinas, chocaron y volaron por el aire

La mujer es oriunda del barrio Belgrano, en Rawson. Sin embargo, su hija Marcela Natacha Bustos, de 38 años, tuvo que internarse primero en el Hospital de Pocito y luego en el Hospital Rawson. Por estos motivos, los vecinos de las mujeres iniciaron una cadena de oración para que ambas puedan mejorar su salud y vencer al coronavirus.

Yésica Sánchez, familiar de las sanjuaninas enfermas, relató a Diario La Provincia SJ: “Mi cuñada se contagió de covid, empezó con tratamiento y seguimiento médico pero el lunes se tenía que hacer el control en La Rotonda y los análisis le salieron mal. La internaron en el hospital de Pocito y se puso mal, por lo cual la llevaron al Rawson”.

Según explicó Yésica, Marcela “ha pasado días terribles, muy mal”, y hasta se barajó la posibilidad de que fuera entubada. Afortunadamente, en los últimos días comenzó a mejorar y ya la trasladaron al sector de clínica médica, aunque sigue en estado delicado. Por el lado de Estela, ella dio positivo en el hisopado una semana después, aunque los médicos aseguraron de que gracias a haberse vacunado, su estado no es peor. Cabe destacar que la mujer tiene problemas respiratorios, con oxígeno satura al 99%, pero cuando se lo sacan baja al 90%.

//Mirá también: El mal momento que pasó Darío Barassi en una clínica tras hacerse una resonancia

“Mi suegra es paciente de riesgo, tiene 62 años y es hipertensa. Si hasta el miércoles no mejora el tema saturación probablemente la internen. Por eso es que pedimos cadenas de oración”, indicó Yésica, quien además destacó que ya tuvieron que llamar 2 veces al 107 para que la asistieran. “El doctor le dijo ‘gracias a Dios que se puso la vacuna sino en este  momento estaría tomando mate con San Pedro’. Si le hubiera agarrado el virus sin la vacuna, la mata porque le agarró tan fuerte que la hubiera matado. Por suerte se había vacunado”, sentenció.