Casi la mayor parte de los descubrimientos de fiestas clandestinas se dieron por llamados anónimos al 911. Y así fue como llegó la Policía a una fiesta que se realizaba en el barrio Santa Rosa, ubicado en Pocito. Gracias a la redada, detuvieron a cinco personas de distintas edades. El resto de los asistentes se terminó escapando. Los detenidos deberán enfrentarse a flagrancia.

A las 8.30 del lunes 7 de septiembre personal policial es advertido por un llamado al 911 que en una casa del barrio Santa Rosa se encontraban celebrando una fiesta clandestina. En el llamado advirtieron que habrían más de 10 personas en el lugar. Al arribar a la vivienda señalada, personal policial observa dos sujetos en la vereda y otros dentro. También se escuchaba música a elevado volumen.

Las bebidas alcohólicas fueron secuestradas.

Al ingresar al domicilio, los uniformados encontraron un equipo de música y bebidas alcohólicas (latas y botellas de cerveza) como así varias personas, todas sin respetar distancia entre sí y sin barbijo. Al advertir la presencia policial, muchos de los presentes se dieron a la fuga. Efectivos policiales lograron la aprehensión de 5 de los asistentes. Como prueba de la fiesta clandestina, se procedió al secuestro de las bebidas alcohólicas.

Los detenidos son Franco Hernán Paz, Ayelén Marianela Jofré, Flavio Agustín Jofré, Pablo Mauricio Jofré y José Miguel Guzmán, todos entre 21 y 35 años de edad. Las penas que aplica flagrancia son duras, con multas que pueden llegar a los $100.000.

El pasado 4 de septiembre el gobernador Sergio Uñac anunció que las actividades económicas se reactivarían a partir del 5 pero que las reuniones sociales y familiares iban a tener que esperar.