El juez sospecha que el sujeto le disparó a la joven tras discutir por las heces del animal.


La investigación por el crimen de Celeste Luna sigue aportando datos reveladores de lo que pudo haber ocurrido aquel 15 de diciembre de 2019 cuando la joven falleció producto de un disparo. Si bien en un principio se creyó que la víctima se había autodisparado cuando manipulaba el arma, luego las pericias determinaron que era el policía, es decir su novio, quien había gatillado. Ahora se sospecha que el uniformado pudo haber matado a su pareja producto de una discusión que mantuvieron aquel nefasto mediodía por un perro Weimaraner.

De acuerdo a la publicación de Diario de Cuyo, el juez de instrucción Guillermo Adárvez concluyó que fue el policía quien manipuló su arma reglamentaria y por eso decidió procesarlo. Lo que investiga ahora es si previo al brutal atque la pareja discutió porque ella estaba harta de limpiar las heces y orina del animal del agente.

Celeste Luna tenía 22 años, creen que la mató su novio policía.

Esta hipótesis entró en discusión porque según los testigos, Mallea y Celeste habían discutido días previos al ataque. Incluso una de las peleas ocurrió en casa de los padres de él, donde la joven se molestó al tener que limpiar otra vez la suciedad que dejaba el cachorro en la casa. Fue ese día cuando ella terminó muerta en la habitación que ambos compartían desde octubre del año pasado, cuando la víctima fue a convivir con el acusado.

Un perito ya estableció que la cantidad de restos de pólvora en las manos del sospechoso era el triple de la encontrada en las manos de Luna. El profesional además determinó que el disparo pudo producirse a una distancia de entre 15 y hasta 60 centímetros.

La situación de Mallea es complicada. Está procesado con prisión preventiva por un homicidio con dos agravantes: el vínculo y violencia de género. De ser castigado con ese delito podría enfrentar perpetua. Según el diario local la resolución aún no está firme.




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