El popular paraje sanjuanino permanecerá cerrado para los files. Habrá un enrome operativo para controlar los accesos.


Respetando las medidas impuestas por el presidente Alberto Fernández en medio de la pandemia por coronavirus, en San Juan decidieron blindar por completo el santuario de la Difunta Correa para Semana Santa. Si bien está decretada la cuarentena preventiva y obligatoria en todo el país, la administración del paraje ubicado en Vallecito quiere bloquear los accesos con personal policial y de los puestos.

“Hemos hablado con el jefe de la rural. Ellos han cortado las arterias, los dos ingresos y no permiten el ingreso a la gente. Los únicos que pueden pasar son quienes trabajan en la administración que cumplen como serenos. Hay 2 personas por turno y algunos comerciantes que controlan las heladeras y ordenan los negocios. Son los únicos autorizados a estar”, explicó Juan Manuel González, encargado del lugar, a Diario La Provincia.

Semana Santa inédita sin fieles en la Difunta Correa.

En principio quieren blindar la Difunta Correa desde el próximo viernes 11, fecha en la que tradicionalmente llegan miles de files. Se trata de una medida inédita ya que desde que se construyó el paraje se mantuvo abierta todos los días y a cualquier hora. Además producirá un fuerte impacto económico en los comerciantes de la zona.

“Con todas estas medidas nos hemos visto muy afectados pero bueno, es necesario hacerlo. El paraje se maneja por los ingresos de donaciones de quienes hicieron promesas, también por el canon locativo de los comercios del paraje y lo que deja el ingreso al hotel. Al estar todo cerrado no tenemos una fuente de ingreso pero tenemos ahorros para pagar abril”, agregó González.

Los accesos estarán totalmente bloqueados.

Las autoridades creen que la situación pronto se solucionará y los files volverán a visitar Caucete con el fin de expresar su fidelidad a Deolinda Correa. De hecho ya piensan en las obras que retomarán cuando finalice la cuarentena total. La idea en principio es realizar un remate de vehículos, motos y bicicletas que fueron donadas para recaudar fondos e invertirlos en el paraje.

“Estamos esperando que pase todo esto para volver a habilitar. Una vez que abra tenemos la esperanza que la gente va a volver a ir porque siempre el paraje lleva fieles y gente, especialmente los fines de semana largo”, apuntó González.




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