Un changarín sanjuanino aceptó la culpa por el delito y podría ir 13 años preso.


Un hombre de 67 años acordó, este viernes, una pena reducida tras haber violado a su nieta de 14 años, durante 11 meses en los que le pedía a la madre de la niña que se la prestara para ir a jugar a la quniela o la pasaba a buscar a la salida de la escuela. El juicio abreviado se firmó en San Juan, en la Sala I de la Cámara Penal. El acuerdo al que llegaron la fiscal Marcela Torres y el defensor Claudio Vera, representante legal de abusador, es de 13 años de cárcel. El sujeto, un changarín de la zona de Pocito, una localidad al Sur de la provincia, primero negó todo pero luego no le quedó otra que aceptar el aberrante hecho, publicó Diario de Cuyo.

Ahora, será el juez Raúl Iglesias quien decida si acpetar ese acuerdo o darle al changarín una pena menor. El caso salió a la luz en enero de 2014 cuando la niña no aguantó más y le contó a su madre lo que le hacía su abuelo. El hombre la pasaba a buscar en su moto por el colegio o le pedía que la acompañara a la quiniela y en lugar de eso la llevaba a zonas descampadas del departamento y la ultrajaba. Según declaró la niña en Cámara Gesell, estos abusos llegaron a producirse hasta 3 veces por semana. La niña era amenazada por su abuelo quien le decía que si hablaba nadie le iba a creer. De hecho, él mismo negó todo al comienzo pero luego acorralado por las pruebas no tuvo más remedio que acordar un juicio abreviado.

Las psicólogas del Poder Judicial de San Juan dijeron que la niña mostraba signos de una persona que había sido violada y además que el abuelo era un sujeto con “dos caras”. Por un lado se mostraba afectuoso y comprensivo y por el otro creía que las personas eran “serviles” y de su propiedad.  Mientras esperan que el juez resuelva, el sujeto seguirá preso en el Servicio Penitenciario Provincial.




Comentarios