La Policía de Salta está en la mira luego de hacerse pública la imputación contra 11 efectivos acusados de torturar a un preso en Orán. La fiscal penal de Derechos Humanos, Verónica Simesen, confirmó que en lo que va del año se registraron 920 denuncias contra agentes policiales de la provincia, de los cuales 200 están imputados.

No todas las denuncias llevan a formular imputaciones en contra del personal policial pero en aquellas que tenemos elementos probatorios que nos van a permitir esas imputaciones en un eventual juicio las vamos a llevar adelante”, precisó la fiscal en una entrevista con CNN Salta. También recordó que la pena para delitos de tortura es de 8 a 25 años, como homicidio y una inhabilitación. En el caso de vejaciones se llegan apenas de 1 a 5 años de prisión (en suspenso o efectiva) e inhabilitación de funciones.

Semanas atrás, el jefe de Policía de Salta, José Ibarra, había manifestado que los casos de abuso policial que se hicieron públicos en los últimos días son de hace dos o tres años atrás, y que en el último tiempo la Fuerza intensificó la capacitación de los agentes. “La formación de los agentes es una constante. Recibimos capacitaciones desde que entramos y en todas las etapas de ascenso. Es una preocupación que el policía con su proceder tenga consecuencias fuera de la institución. Nosotros tenemos que trabajar con lo que las normas nos permiten”, enfatizó. “Trabajamos fuerte en el reentrenamiento de los policías”, remarcó.