La semana pasada, la comediante e influencer Mar Tarrés adelantó que estaba lista para presentar el ritmo shuffle en la pista de La Academia. Su presentación debió atrasarse hasta la gala del martes, pero a pesar de las críticas negativas, el amor del público se lo robaron otros personajes: los perros de Mar.

Es que tanto el viernes como en la gala de anoche, la comediante decidió ser acompañada por algunos de sus canes para la previa del programa. En esta ocasión, trajo consigo a Morcilla y Molleja, dos pugs negros que colmaron la pista de La Academia e inmediatamente enamoraron al conductor.

Morcilla y Molleja se robaron el espectáculo durante la gala.@martarresok_

Vestidos con disfraces de Minion, los famosos personajes de la película Mi villano favorito para protegerse del frío, los canes fueron inmediatamente mimados por Marcelo Tinelli, quien presentó el baile con los mismos en brazos. Durante la coreografía y devolución, por otra parte, fueron cuidados por el productor Federico Hoppe, a quien Mar agradeció en una publicación en su Instagram.

El llanto de Mar

A pesar de la presencia de los canes, no todo fueron risas en la gala de anoche. Durante la ronda de devoluciones, Ángel de Brito inició remarcando que les faltó energía, y le puso un dos; mientras que Pampita Ardohain, por su parte, puso un cinco porque no la convenció el nivel de la coreografía para la exigencia del programa.

Morcilla y Molleja se robaron el espectáculo durante la gala.La Nación

Fue en este momento que Judith Kovalovsky, la coach de la pareja, pidió la palabra y explicó que la coreografía se realiza en respuesta a la habilidad y físico de Mar, quien no participó de otros certámenes de este tipo. Aclaró también que, aunque la comediante no lo cuente, estuvo seis meses en una silla de ruedas a causa de una trombosis, y esto sumado a su sobrepeso significan que hacerla bailar al cien por ciento sería irresponsable de su parte.

La coach continuó sosteniendo que fueron la última pareja en bailar porque Mar debía hacerse un ecodópler por el estado de su pierna, y aun así demostró que se puede bailar sin importar las dificultades. Mar no puede bailar lo mismo que una bailarina profesional. y Kovalovsky sostuvo que le estaban exigiendo un nivel imposible.

La comediante rompió en llanto ante las palabras de su coach.Captura de pantalla El Trece

Las palabras de la coach emocionaron a Mar hasta las lágrimas, pero esto no pareció conmover al jurado, puesto que Jimena Barón puso su voto secreto sosteniendo que fallaron otras cosas de la coreografía y que no le gustó la música. Finalmente, Hernán Piquín dijo que la vio muy segura, le gusta el equipo y la coreografía, pero no vio el ritmo, y terminó cerrando con un cuatro.