Como todos los viernes, Guillermo fue a dar clases de yuyitsu al Complejo “Nicolás Vitale” de barrio El Tribuno. Cuando, alrededor de las 22, salió del club vio que el vidrio de su auto estaba roto. Le habían robado la rueda de auxilio, una campera y dinero de la gaveta. Todo sucedió a 20 metros de la comisaría de la zona.

Tras ver el estado de su vehículo, el docente revisó las cámaras de seguridad ubicadas en la puerta del complejo deportivo y observó a los ladrones. Se trata de un hombre y una mujer que, a bordo de un auto marca Gold Trend de color gris, asaltaron su vehículo a cara descubierta.

“Fui a la comisaria a hacer la denuncia, y la policía me pidió que al día siguiente le lleve una foto del video de las cámaras de seguridad para adjuntarlo a la denuncia. Me pareció insólito, había pasado poco tiempo y podían ir a rastrillar la zona”, relató el damnificado a Central Policial.

Al día siguiente, el encargado del “Nicolás Vitale” llamó a Guillermo para avisarle que había papeles suyos desperdigados por el piso en la puerta del club. “Fui a verlos y resulta que eran de una mujer, a la que también le habían robado el mismo día, antes que a mí. Es decir que todo fue una cadena de robos, y la Policía no hizo nada”, finalizó.