El miércoles pasado se cumplió un año del femicidio de Rosa Sulca, la docente que fue golpeada y apuñalada dentro de su casa en Villa Mitre. El caso puso en la mira de la Justicia y de la sociedad a la Policía de Salta porque la mujer logró llamar y pedir ayuda al 911 mientras sus asesinos la atacaban. Dos policías fueron a la casa, tocaron el timbre pero como nadie los atendió se fueron sin intervenir. Al día siguiente, una vecina denunció que no sabía nada de Rosa, la encontraron asesinada de 17 puñaladas dentro de su vivienda.

Desde entonces hay tres detenidos, entre ellos una menor de edad que se adjudicó el crimen y aseguró que lo hizo bajo los efectos de la droga. También imputaron a los policías que no accionaron, y a personal del Sistema de Emergencias 911, desde el operador que atendió la llamada hasta funcionarios del organismo público.

La fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Ana Inés Salinas Odorisio, requirió juicio ante el Juzgado de Garantías 1 del Distrito Judicial Centro requirió juicio para nueve personas,.

“Por favor, ayuda, me están matando, apúrese, por favor”, fue el pedido de auxilio que la docente salteña hizo al 911 antes de que una joven le quitara el teléfonos y le explicara al operador que “su tía” tenía problemas mentales. El Sistema de Emergencias encendió el alerta pero los efectivos asignados para ir a la casa de Rosa no advirtieron que adentro podría estar pasando algo grave. Tocaron el timbre, no vieron movimientos y se fueron. Cuando se confirmó el femicidio, quedaron detenidos por incumplimiento de sus deberes como funcionarios públicos y abandono de persona. Además, ocho funcionarios fueron separados de sus cargos e imputados por incumplimiento de los deberes de funcionario público y -también en algunos casos- abandono de persona seguido de muerte.

Como autores materiales del femicidio en un principio detuvieron a un hombre y una menor de edad pero días más tarde arrestaron a otro hombre que habría sido cómplice del hecho. El móvil del crimen se enfoca en el robo. Algunos vecinos del barrio Villa Mitre contaron que Sulca y la menor se conocían, incluso dijeron que la imputada había estado en varias ocasiones en la casa de la docente. La víctima, por su parte, había contado en sus redes sociales que una chica a la que ayudaba con materias del colegio le había entrado a robar a su vivienda.