Vecinos de un barrio de la ciudad salteña de Orán no tienen descanso. Los ladrones se llevan hasta lo que no hay.


Todos los días se escuchan noticias sobre asaltos y robos en la provincia de Salta, que cada vez son más frecuentes, incluso en lugares que siempre tuvieron fama de seguro.

Uno de los formatos más comunes de robo es el de ingresar a las viviendas cuando estas están vacías, y es el caso de estos malvivientes de la ciudad salteña de Orán, que ingresaron a una vivienda y se llevaron todo, incluso lo que no había.

Sucedió en el barrio Belgrano de la ciudad norteña; pero lo llamativo de este robo no fue el hurto de cosas de valor, ni el robo de una humilde garrafa de 10 kg, sino que al no encontrar más nada que poder llevar, abrieron la heladera, y en el freezer se encontraron unos pollos que les resultaron irresistibles, por lo que también decidieron llevar.

Tampoco es inusual que los ladrones aprovechen la prolongada ausencia de sus dueños para tomarse unos vinitos, y robar cosas insólitas, como guitarras, lazos, muñecos, e incluso alfombras de baño.

Lo cierto es que esos ladrones probablemente se estén preparando un buen estofado con los pollos congelados robados, ideales para afrontar las noches frescas de fines del otoño.




Comentarios