Ricardo Javier Cuellar se encuentra detenido por supuesto homocidio después de dispararle en el cuello a Abel Guzmán, un joven de 20 años que entró a robarle hace unos días. La esposa del comerciante, Liliana Jerez, rompió el silencio para defender a su marido.

En diálogo con El Tribuno, Liliana explicó que la intención del comerciante nunca fue matar al joven. Según cuenta, el ladrón habia entrado en repetidas ocasiones no sólo al comercio, sino también al domicilio particular para robar.

Hizo lo mismo en todo el vecindario, y según cuenta Liliana, su grupo de amigos y su pareja lo esperaban afuera. Fue este grupo quien asistió al ladrón cuando fue herido y lo llevaron al hospital San Bernardo, donde falleció.

La mujer describió el miedo a vivir acosados por este joven, quien ya había entrado repetidas veces a robarles sus bienes. También acusó a ciertos canales por compartir imágenes de un robo anterior del joven, que se realizó el año pasado: "Es falso que esas imágenes fueran del hecho este en cuestión. El sábado a la madrugada, cuando ocurrió esto, no había cámaras en ese lugar, ya las habían robado".

La noche del fatídico insidente, Liliana no se encontraba en el domicilio puesto que se había llevado a su hija de seis años a dormir a la casa de su madre, asustada porque días antes había entrado a robar el mismo joven al cuarto de la niña.

En este nivel de inseguridad que describe Liliana, su esposo fue al negocio por escuchar ruidos y se encontró con el ladrón. "Nos robaron durante años. Muchas veces los mismos jóvenes, dedicados a la vagancia, a las drogas. Cuántas denuncias propias y ajenas en contra de este chico, con nombre y apellido. Y estaba en la calle".

Aunque admite que el caso contra su esposo es complicado, insiste en que disparó en defensa propia: para defender a su hijo y su local. Sostiene que no tuvo intención de lastimarlo, según comentarios que él mismo hiciera cuando lo detuvieron. También aclaró que familiares de la víctima les brindaron apoyo, sabiendo la situación en la que vivía el ladrón.

Con la detención de Ricardo Javier, también se quedaron sin su fuente principal de ingresos. En este momento, Liliana cuida de sus hijos menores y recibe ayuda de una de las hijas del detenido.