Según consigna InformateSalta, Aroldo Tonini, secretario de Servicios Públicos, en diálogo con InformateSalta, reconoció que pese a la prohibición establecida por ordenanza municipal "hubo mucha pirotecnia sonora" en la ciudad.

Fueron varios los comercios que violaron la norma municipal, y la municipalidad promete para estos duras sanciones, que van desde el secuestro de la mercadería, multas económicas y hasta la clausura del negocio. Aunque resta ver si estas sanciones se harán efectivas.

Por otra parte, como no podía ser de otra manera, los salteños, fieles al adagio "hecha la ley, hecha la trampa" que tan bien pinta a los argentinos, trasladaron la venta de cohetes a municipios vecinos como San Lorenzo, Vaqueros o Cerrillos.

La medida es nueva, y todo hacía pensar que el acatamiento iba a ser limitado, como en efecto lo fue. Para que algo tan arraigado en la sociedad cambie, no basta con una ordenanza municipal; haría falta que se prohíba a nivel provincial o nacional; pero, además, la prohibición tiene que estar acompañada de un cambio de paradigma en la sociedad.