Te quedaste dormido, perdiste el colectivo, tu pareja te hizo una propuesta íntima a la que no te pudiste resistir… No importa la causa pero la consecuencia es clara: llegás tarde a trabajar. ¿Qué hacer? ¿Decir la verdad o poner una excusa? Después de todo, todos somos humanos y podemos enfrentarnos este tipo de situaciones. Pero el miedo a ser despedido está ahí, y decidimos mentir o escondernos de nuestro jefe.

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Según una encuesta realizada por la consultora CareerBuilder a más de mil gerentes de Recursos Humanos y 800 empleados en empresas del sector privado en Estados Unidos, las personas que llegan tarde a trabajar prefieren alegar que es por “razones familiares”.

“Los encargados o jefes entienden que de vez en cuando surgen circunstancias fuera del control del trabajador que desafortunadamente hacen que lleguen tarde”, explicó Rosemary Haefner, vicepresidenta de Recursos Humanos de CareerBuilder, y agrega: “El problema es cuando ese comportamiento se hace repetitivo”.

Jóvenes en el trabajo (Ilustrativa/Web)

Según los resultados obtenidos, el 26% de los estadounidenses llegar tarde al menos una vez al mes, mientras que el 16% asegura que llega tarde al menos una vez por semana. La principal causa es el tráfico, seguida por la falta de sueño, haber tenido que dejar a los chicos en el colegio, el mal tiempo o la demora en el transporte público.

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Ahora bien, uno de los ítems de la encuesta proponía a los encargados de Recursos Humanos y a los participantes con cargos jerárquicos que compartieran algunas de las excusas más locas que hubieran escuchado. Y las respuestas fueron geniales:

1- “Mi mujer estaba enojada conmigo y ayer puso las llaves del coche en un vaso con agua y luego en el congelador. Tuve que esperar hasta que se descongelara”.

2- “Tuve que cubrir los patos de jardín porque pronosticaron lluvia y no quería que se estropearan”.

3- “Empecé a raparme la cabeza y a cortarme el pelo yo mismo, pero la batería se acabó cuando iba por la mitad, así que tuve que esperar a que abrieran la peluquería para que me lo arreglaran”.

4- “Llegué tarde porque un oso atacó mi coche” (el hombre mostró fotos del ataque).

5- “Fui a mi trabajo anterior por error y tuve que dar la vuelta”.

6- “Se me cayó la cartera dentro de una máquina expendedora de diarios y no la pude recuperar porque las monedas para comprarlos estaban dentro”.

7- “Tuve que parar a mitad de camino para ayudar a una señora a dar a luz”.

8- “Me puse los zapatos de mi compañera de piso y tuve que volver a casa para cambiarme”.