La enóloga premiada en China habla de la nueva generación de enólogos y su trabajo en Finca Quara.


La vida de Mariana Páez estuvo desde el principio conectada con el mundo del vino. Nació en Mendoza y en marzo, plena época de vendimia. Su bisabuelo tenía bodega y viñedos en San Rafael. Ella trabajó en bodegas mendocinas, hizo vendimias en el sur de Francia y en el sur de Italia.

Desde 2015 vive en Salta. Hoy integra el equipo de Bodega Finca Quara, en Cafayate, junto al enólogo José Luis Mounier, a quien admira. Cuenta que disfruta intensamente la adrenalina de la vendimia y el proceso de elaboración de los blends. Participó del Ningxia Winemakers Challenge, en Beijing, China, junto a cuarenta y ocho enólogos de veintitrés países, donde fue galardonada con medalla de plata. “La consigna era elaborar 10 mil litros de Cabernet Sauvignon. Fue una experiencia increíble, difícil y muy divertida”, recuerda.

-¿Cuál es el perfil de la nueva generación de enólogos?

-Los millennials hacemos mucho marketing y branding, siempre de la mano de las redes sociales. Nos distinguimos por trabajar muy duro, con mucho detalle y creatividad. Sabemos adaptarnos y somos muy apasionados… Casi parecemos locos, pero locos lindos.

-¿Qué distingue y caracteriza a los vinos de Cafayate?

-La altitud, el clima seco –con mucha irradiación solar y gran amplitud térmica– y los suelos muy profundos, hacen que los aromas de los Malbec sean muy intensos, hacia el lado de las especias, como la pimienta negra o el pimentón. El clásico vino salteño tiene mucho color, estructura, aroma y alcohol, pero la enología ha ido variando. Ahora en Finca Quara estamos trabajando para bajar esos alcoholes. Apuntamos a la elegancia en aromas, alcoholes no tan altos y más facilidad para tomar.

-Más allá del Malbec, ¿qué variedades tienen gran potencial para posicionar a la Argentina?

-El Cabernet Franc, la Bonarda y los blends. En Mendoza están sacando unos Cabernet Franc muy buenos que han sido premiados en el mundo. La Bonarda es la segunda variedad más importante en volumen en el país, sería lindo trabajarla más a nivel de alta gama.

Charata Wines es el emprendimiento personal de Mariana Páez, que produce ediciones limitadas de vinos provenientes de diferentes terruños de los Valles Calchaquíes. “Esta marca propia es como un hijo. Cada fraccionamiento se vive como un parto”, asegura orgullosa.


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