Como aún hace frío, el metabolismo vegetal está dormido: aprovechá para trasplantarlas minimizando el sufrimiento de sus raíces.


Aprovechá que algunas plantas aún no han brotado para cambiar de lugar aquellas mal orientadas o que sencillamente querés mudar a otro sector del jardín. Mientras están sin hojas, sus metabolismos se encuentran disminuidos; por eso, si ahora cortás sin querer alguna raíz de más, la planta sufrirá menos y tendrá margen para recuperarse antes de la primavera.

En cambio, si dejás esta tarea para más adelante, ya con hojas activas y cerca de la floración, la recuperación será más dificultosa. Al trasplantarlas, podá la parte aérea para compensar, ya que si cortás raíces pero no el follaje, la planta queda desbalanceada y el trasplante fracasa.

¿Otro tip clave? Cuando trasplantes, atá una lanita de color en la rama que está al norte; y al pasar la planta a otro lugar del jardín, procurá que esa rama con lanita también quede hacia esa dirección… Así la planta asimilará mejor la mudanza. Por último, no olvides pisar muy bien, compactando la tierra a su alrededor, y regá al menos durante quince días.

Trasplantar una planta paso a paso


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