Se profundiza la bajante del río Paraná, que alcanzará su menor nivel en décadas, lo que representará una pérdida cercana a los u$s315 millones en seis meses para el complejo agoexportador y productores por los mayores gastos logísticos, de transporte e industriales.

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Así lo indican las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que calculó semejante monto de pérdida entre el 1° de marzo y el 31 de agosto de 2021. Entre los mayores costos figuran el denominado “falso flete”, ya que los buques deben salir con un volumen de carga menor a su tonelaje y completarse en otros puertos como los de Bahía Blanca o Quequén, donde el precio de la mercadería termina siendo mayor por logística y transporte terrestre.

Además, también es menor el tonelaje que cargan los trenes de barcazas que bajan por los ríos Paraná y Paraguay al Gran Rosario desde Paraguay, Bolivia y puertos locales. Según el informe, a ello se suma el “castigo” en el precio de estos productos argentinos que se traducen en una presión a la baja de las primas FOB argentina en relación a otros orígenes, como el brasileño; y los costos adicionales por la ralentización del ritmo de embarques que genera saturación de almacenajes y demoras en el ritmo de la molienda.

Para el especialista José Luis Aiello, y los especialistas de GEA/BCR, las perspectivas para los meses venideros es que “el Río Paraná en su tramo fluviomarítimo podría alcanzar el nivel más bajo en décadas” por el fenómeno extremadamente seco en las regiones que vierten sus aguas en la Hidrovía Paraná-Paraguay y Tiete-Paraná. Esas regiones transitan el denominado “Período Seco”, o sea, con precipitaciones bajas que recién se revertirían a partir de fines de septiembre, estimó el asesor científico de la BCR.

Durante 2020, desde las terminales portuarias en el Gran Rosario se embarcaron 70% de los granos, 96% de los aceites vegetales y 96% de las harinas que exportó el país, por un valor aproximado de US$ 20.000 millones, 37% de las ventas al exterior de la Argentina.

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Luego de un enero que presentó precipitaciones por encima de lo normal en la región brasilera de la subcuenca del Paraná, y que, por lo tanto, permitió recuperar parte del caudal perdido durante del año anterior, entre febrero y mayo de este año las lluvias en esa región de Brasil presentaron un déficit marcado en relación con la norma.

De cara a los próximos meses la situación no presenta un horizonte prometedor, ya que en plena temporada seca en las regiones donde nacen los afluentes del Paraná, las lluvias no suelen ser estacionalmente abundantes. Según las proyecciones del Instituto Nacional del Agua, el río iría perdiendo caudal, y el nivel en Rosario hacia principios de septiembre alcanzaría -0,61 m, lo cual, de confirmarse, podría ser el registro más bajo desde 1969.