El registro corresponde al sistema de videovigilancia de la Municipalidad de Esperanza y fue clave para identificar a Pablo Trionfini.


Más allá de que la fiscal María Laura Urquiza mencionó que las cámaras de seguridad del boliche Teos de Esperanza no lograron registrar el momento en que Agustina Imvinkelried conversa con Pablo Trionfini, el hombre que aparentemente luego la mató, se confirmó en las últimas horas que los equipos de videovigilancia instalados por la Municipalidad, sí pudieron identificar al femicida intercambiando un diálogo con la víctima.

La evidencia en video es coincidente con lo que aportaron testigos, que según Urquiza, fueron clave para llegar a Trionfini, que se quitó la vida cuando se vio rodeado por policías y vecinos.

El material aportado por la intendencia, precisamente donde se desempeñaba Trionfini como empleado recolector de residuos, se sumó al video del boliche que fue el que luego se filtró en la prensa y muestra a Agustina caminando sola primero hacia un puesto de comidas cercano a la discoteca, para luego acercarse a la banquina de la Ruta 6, donde sale de cuadro.

La autopsia del cuerpo de la adolescente reveló datos escalofriantes. Entre otros elementos, el informe remarcó que había tierra en los pulmones de la joven, hecho que determinó que fue semienterrada con vida.

La chica tenía marcas en las manos y los brazos que confirmarían la hipótesis de que intentó defenderse. A su vez, el relevamiento forense reveló que no fue violada y que el autor del asesinato la asfixió con las manos. El cadáver tenía golpes en la cara, sobre todo en los ojos.






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