Una mujer fue imputada este miércoles por la muerte de su bebé de seis meses ocurrida en abril del año pasado. En la causa, que se investiga como un homicidio con alevosía, hay otro sospechado: un joven de 23 años quien era la pareja de la joven y está preso desde el día del crimen.

En la audiencia imputativa, la fiscal Georgina Pairola le atribuyó el delito de "abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo" a la madre del menor. Según la Fiscalía, la mujer "faltó a sus deberes de cuidado" cuando se fue a bañar porque en ese momento el bebé estaba siendo atacado. El papá de la víctima se constituyó como querellante en la causa.

El hecho ocurrió el 23 de abril del año pasado. Franco L, que tenía una relación con la mamá de Mateo Agustín Amaya, llevó al menor en moto hasta el Policlínico Eva Perón. El nene estaba inconsciente y tenía la cabeza hinchada por lo que fue derivado al Hospital Víctor J. Vilela, donde falleció.

En la autopsia se reveló que el menor había muerto por un traumatismo encéfalocraneano grave. Por el episodio fueron detenidos su madre Aldana M., que luego recuperó la libertad, y su pareja, Franco L, que dos días después del hecho fue imputado por homicidio simple.

Según la Fiscalía, en el día del hecho, Franco, Mateo y Aldana, estaban en pasaje Matacos 2030 de Granadero Baigorria. Allí, en una construcción al fondo del terreno, vivía Franco, que ahora lleva más de un año preso. En la casa de adelante vive su abuela.

En un momento, la madre de Mateo se fue a bañar y mientras lo hacía escuchó que el bebé lloraba y que luego dejó de hacerlo. Acto seguido, apareció Franco y le comunicó que el bebé no respiraba. El muchacho salió a la calle y lo trasladó en la moto de un vecino hasta el hospital.

Según los fiscales, en la habitación donde habría ocurrido el episodio, había un colchón por lo que la única manera de que terminara con un golpe en la cabeza es si el hombre lo azotaba contra la pared, el suelo o el marco de la puerta. Por este motivo, los investigadores lo imputaron de homicidio simple.

Si bien en un primer momento los fiscales descartaron la imputación contra la madre, luego cambiaron de parecer y acusaron a la joven del delito de "abandono de persona con resultado muerte agravado por el vínculo".

"Ella fue a bañarse y dejó al bebé al cuidado de Franco L. a sabiendas de que ya lo había maltratado física y verbalmente", dijo la fiscal ante el juez Hernán Postma. Por eso la imputó de un delito que prevé penas de entre 5 y 15 años de cárcel, con un agravante que podría suponer una pena un tercio más alta.

A su vez, agravaron la acusación contra el joven a "homicidio simple agravado por alevosía", que prevé la pena de prisión perpetua.

A la hora de justificar estas determinaciones, los fiscales se apoyaron en los resultados de la autopsia al bebé, que arrojaron lesiones ocasionadas un mes antes del episodio fatal. A eso se le sumaron algunos mensajes del joven en el celular de la madre donde se refería a su pareja y a su bebé de manera agresiva.