Un agente de la fuerza nacional la reportó como sustraída el 23 de diciembre pasado. La pistola fue empleada en el crimen de Marcela Díaz.


El día de la detención de Alan Funes causó sorpresa el secuestro de un arma calibre 9 milímetros que fue hallado debajo del bidet del departamento Fonavi donde el joven se escondía.

Luego de las pericias de rigor sobre la pistola, este jueves en el marco de la audiencia imputativa contra uno de los líderes del violento clan Funes se confirmó que fue utilizada para asesinar el 14 de enero a Marcela Díaz, hermana de “Tubi” Segovia, de los principales enemigos de la familia.

De hecho en el marco de las imputaciones de este miércoles, Funes fue penalmente involucrado en el crimen de la mujer a partir de testimonios de testigos. Ahora se conoció que la pistola habría sido robada a un gendarme.

Según se desprende de la investigación que instruye el Ministerio Público de la Acusación (MPA), un efectivo de Gendarmería denunció la sustracción de su arma el pasado 23 de diciembre.

Al parecer el agente dejó su casa para hacer compras y cuando regresó detectó que le faltaba su pistola y el chaleco antibalas. En aquella ocasión llegó a sospechar de los albañiles que trabajaban en una vivienda lindera y que podrían haber seguido sus movimientos.






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