El protagonista confesó luego que se había peleado con la familia y nunca pensó "que se iba a armar tanto lío".


El barrio de Alberdi se alteró este lunes por la tarde a partir de una denuncia de secuestro de joven que demandó un importante despliegue de agentes y que terminó con una confesión de la supuesta víctima: todo fue falso.

El episodio se originó a partir de la denuncia de un presunto testigo que afirmaba que a un chico lo habían subido a un auto por la fuerza en la esquina de Herrera y Valentín Gómez.

Lo cierto es que el caso movilizó a la familia del joven y desató un operativo que incluyó al fiscal Gastón Ávila y a la Agencia de Investigación Criminal (AIC).

Finalmente el joven en cuestión fue hallado en el extremo sur, en la zona de Uriburu y Grandoli con aparentes signos de haber sido golpeado.

Las acciones incluyeron la toma de declaración a la familia y a la ex pareja del presunto secuestrado y lógicamente al protagonista del cautiverio.

Fue allí donde la coartada se desarmó. Según informó a Vía Rosario el Ministerio Público de la Acusación (MPA), después de casi una hora de toma el joven terminó admitiendo que fue todo un invento y que nadie lo secuestró.

Argumentó allí que se había peleado con la familia y “que no pensó que se iba armar tanto lío. Que está arrepentido”.

Lo cierto es que la denuncia realizada por los allegados del muchacho movilizó un inusitado despliegue de efectivos para lo que luego resultó ser falso.




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