El inicio de la fase de distanciamiento social por la pandemia de coronavirus coincide este lunes con la rehabilitación de bares y restaurantes en Rosario después de casi tres meses en los que sólo se permitía el envío a domicilio y el retiro en puerta. En ese contexto, un referente del rubro adelantó que esperará para resolver si retoma la actividad porque no es conveniente mientras subsista la "psicosis social".

"En algunos casos te sale mucho más caro abrir que permanecer cerrado, al menos para los que tienen estructura grande y algún tipo de ingreso", explicó Leo Santero en referencia a quienes tienen más recursos para hacer delivery. Si bien admtió que esa modalidad reducida está lejos de ser la salvación al menos le permite "generar una caja diaria y ahorrar gastos".

En diálogo con Vía Rosario, el titular de El Gran Chopp y La Vendetta estimó que el tope de 50% de capacidad para los locales sólo da margen para pensar la mitad de ocupación, es decir, entre el 20 y el 25 por ciento de espacio físico disponible. Entre otras deudas que le generará volver a recibir comensales, mencionó como ejemplo el servicio especial de basura la climatización ambiental y la refrigeración de bebida y alimentos.

Como uno de los nombres de peso del sector en la ciudad, Santero cree que la nueva etapa llamará más rápido a los locales chicos que habían visto su facturación reducida a cero desde el cierre en los días previos al decreto de aislamiento. Quienes ya tienen aceitado el sistema para entrega a domicilio, presume, lo van a pensar dos veces.