En un trámite realizado este viernes, la justicia finalmente liberó a los dos agentes que habían sido demorados por la supuesta difusión de los videos que mostraron cómo fue asesinado el comerciante chino Dai Wenqing el martes.

De hecho uno solo de los efectivos fue imputado, ya que al restante no le encontraron pruebas que verifiquen su implicancia en la filtración de las imágenes que rápidamente llegaron a la prensa y que muestran a la víctima huyendo del ataque de un sicario que entró al supermercado.

La fiscal Paola Aguirre que intervino en el caso entendió que el agente Lautaro C., fue autor de los delitos violación de secreto y de la privacidad, revelación de secreto de información oficial, falsedad ideológica de instrumento público e incumplimiento de deberes de funcionario público.

Asimismo no encontró elementos para pedir la imputación del efectivo del Comando Radioeléctrico, Manuel B., quien inmediatamente quedó en libertad.

El Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó que Lautaro C. fue quien grabó el monitor donde se reprodujo la secuencia violenta que terminó con la muerte del comerciante y que luego envió vía Whatsapp a sus contactos.

Pero si bien aceptó los cargos de la Fiscalía, el juez penal de primera instancia Nicolás Vico Gimena, determinó que Lautaro C. permanezca en libertad, quien no obstante deberá presentarse quincenalmente ante la Oficina de Gestión Judicial (OGJ).