La menor ingresó al efector por sufrir vómitos y diarrea pero su cuadró se complicó y hasta el director del centro de salud no logra trazar una hipótesis de lo ocurrido.


Sin explicación, al menos por el momento. Gran incertidumbre generó este fin de semana la muerte de Liz, una nena de 9 años que ingresó el sábado con un cuadro de vómitos y diarrea al Hospital de Niños Zona Norte y que falleció el domingo a partir de una complicación en la salud. La familia denunció mala praxis y el cuerpo fue sometido a autopsia.

“La evolución no logra explicar qué fue lo que pasó con esta nena. No tenemos desde el punto de vista médico una explicación”, sostuvo Eduardo Casim, director médico del hospital, en contacto con Radio 2.

La abuela de la niña fue quien contó detalles sobre el desmejoramiento de la pequeña que empezó a sufrir fiebre muy alta. El desenlace fatal ocurrió el domingo por la tarde cuando Liz experimentó repetidos casos de taquicardia y entró en un cuadro irreversible.

Tanto los resultados de la autopsia realizada en el Instituto Médico Legal como la información inherente a la historia clínica de lo menor fueron preservados para la investigación judicial que está en marcha.

Ahora bien, lo llamativo del asunto es que los profesionales médicos no logran saber con certeza qué  le produjo la muerte a Liz. “Tengo 30 años de pediatra y no logro explicar qué ha pasado acá“, añadió Casim.

“No consta que se le haya dado ningún tipo de medicación que haya complicado la evolución del cuadro. Le di las garantías a la familia de que no se va a proteger a nadie”, sostuvo el directivo.




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