Este lunes por la tarde-noche finalmente se confirmó la elevación a juicio de la causa de gatillo fácil que involucra a 19 policías en el marco de una persecución que terminó con las muertes de David Campos y Emanuel Medina el 23 de junio de 2017.

La resolución fue firmada por el juez Hernán Postma a partir de la acusación que hizo el fiscal Adrián Spelta. El episodio en cuestión culminó en la esquina de Callao y Arijón con los fallecidos muertos en un Volkswagen Up que chocó contra un árbol.

La acusación de la Fiscalía apunta por homicidio calificado a los agentes de policía, Alejandro Bustos y Leonel Emiliano Mendoza. En el caso de Bustos, se terminó por revertir la estrategia de su defensa que en todo momento puso en duda la salud mental del uniformado, argumentando que su accionar estaba motorizado por "una percepción alterada por un cuadro de estrés postraumático" que le había causado la pérdida de un compañero en un enfrentamiento días previos.

Los 17 efectivos restantes que están imputados, llegarán al juicio por participar de maniobras de encubrimiento y alterar la escena de los hecho, entre otras irregularidades.