Ante la reciente prohibición de exportación de carnes en el país, varias entidades en Chaco se pronunciaron contra la medida y adhirieron al paro convocado por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, que se extiende desde las 00:00 de hoy hasta las 24:00 del 28 de mayo.

Entre las organizaciones cometidas a las medidas de fuerza se encuentra la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales del Chaco (Fechasoru). Su presidente, Daniel Fontana, destacó que “la gran mayoría de las sociedades rurales del Chaco están en comunicación permanente con la mesa ejecutiva de Fechasoru, y ya manifestaron que acompañarán el paro”.

Fontana afirmó que fueron suspendidos todos los remates programados, y que las casas consignatarias en la región se han adherido a las medidas de fuerza. A esto, el presidente de Fechasoru agregó que “los remates de invernada se fueron paralizando, y creo que los carguíos en directo también. Probablemente haya carne en las ciudades por venta directa con algún frigorífico, y el productor grande va a responder con restricciones”

Las entidades comerciales se oponen

Por su lado, la Federación Económica del Chaco (FECHACO) y la Cámara de Comercio Exterior del Chaco realizaron un comunicado conjunto por el cual se opusieron también a la decisión de Nación.

Las entidades argumentaron que “el control de precios en el mercado interno a través de la prohibición de las exportaciones, es una receta que ya se ha intentado en el pasado, y no ha servido”.

Es así que estas organizaciones consideran que la suspensión de exportaciones significa “crear una sensación de falta de seriedad, de miedo por parte de los importadores ante el no cumplimiento de los acuerdos comerciales, significando pérdida de divisas genuinas para nuestro país”.

A su vez, desde FECHACO y Cámara de Comercio indicaron que en el mercado nacional el 30% del precio de venta se va en cría de ganado, el 27% en feedlot, el 9% en carnicerías, el 6% en frigoríficos, y un 28% en impuestos, esto sin contar costo de fletes. A esto recordaron que las empresas absorben también costos por problemas en la cría, con el clima, el abigeato y otras complicaciones.

“Todo el tiempo de producción genera mano de obra en el campo, los frigoríficos, las carnicerías, los supermercados, el transporte, los veterinarios y un largo etcétera, sin olvidar de incluir la cadena del cuero, las gelatinas y demás”, aseguraron las entidades, a lo cual agregaron que, de los 400.000 empleos de la industria cárnica, 100.000 se ven afectados por el cese de exportaciones. “Varios frigoríficos ya han suspendido gente, o anticipado vacaciones ante este panorama que termina siendo incierto”, aseveraron.